Devotos robots: Las hermandades se lanzan a la búsqueda del like en redes sociales

Hasta hace algunos años una de las propuestas en todos los cabildos de elecciones era, sin duda, la captación de hermanos. Tras unas décadas boyantes –ochenta y noventa del pasado siglo- el XXI comenzó con una bajada en el número de hermanos que se acentuó con la llegada de la crisis al final de la primera década del presente siglo.

Las hermandades buscaban hermanos ya sea en centros escolares, con cercanía en sus actos abriéndolos a la ciudadanía, haciendo nuevas acciones solidarias que también los acercaran a otros nuevos hermanos, etc.

Pero en los últimos meses –y especialmente en los días de confinamiento por la crisis sanitaria del coronavirus- se ha dado un repunte en una nueva forma de posicionamiento de la corporación: la presencia en redes sociales.

Y es que con la suspensión de la Semana Santa muchas han sido las hermandades que se han visto obligadas a hacer distintas acciones para acercar el día de su salida –o actos previos- a sus hermanos por este medio.

Unas acciones que algunas hermandades ya potenciaban antes de la pandemia y que otras han aprendido, con más prisa que otra cosa, para tener algo que ofrecer en estos días.

Publicaciones en redes, vídeos en canales de YouTube o cualquier texto que pueda acercar por esta vía a los hermanos en esta situación de emergencia que vivimos.

Pagar publicidad en Facebook

Todo lo que sea acercar una hermandad a los ciudadanos, a sus propios hermanos, es muy loable aunque se abre una nueva ventana. A las publicaciones en redes, vídeos en Youtube, etc. se le suma ahora una fuente distinta: pagar publicidad en redes sociales. Es decir, destinar los fondos de la corporación a pagar a las redes sociales para tener nuevos seguidores o más likes en las publicaciones.

Es sin duda la nueva moda que también ha llegado a San Fernando y que como podemos ver han ejercido los cofrades de la Hermandad de San José. Pagar a una red social, en este caso Facebook, para promocionar su página en esta red y así ganar mayores seguidores y más interacciones en las publicaciones.

Esta medida, que se ha realizado en algunas hermandades con algunas publicaciones concretas –presentación de algún cartel o difusión de una convocatoria de cultos-, tiene de su uso no profesional algunas consecuencias negativas, o en todo caso, no generadoras de lo que es la finalidad principal: dar a conocer la hermandad y sus actividades.

Devotos robots

Hemos podido ver como en algún caso al publicitar una página –y no una publicación concreta- se hace sin restricciones geográficas por lo que lleva a que parte de estas personas que se añadan a seguir a la página de Facebook en cuestión sean robots. Es decir, usuarios que no se corresponden a una persona física concreta, sino generados de forma aleatoria para justificar el pago de esta publicidad.

Estos son usuarios que van a incrementar en número los seguidores de una página de Facebook pero que en ningún caso van a dar una cobertura real de la función que se persigue.

Son en la mayoría de estos casos usuarios de reciente registro en la red social Facebook y sin apenas actividad alguna en la misma y en su mayoría de países de Latinoamerica.

En realidad unas acciones, las descritas en este caso sin restricciones demográficas o de otro ámbito, que vienen a engordar una cifra, pero que si rascamos un poco obtendremos que no habrá nadie detrás, y mucho menos devoción ni futuros hermanos. Los llamados devotos robots. (ISLAPASIÓN).

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