Una procesión extraordinaria conmemoró los 50 años de vida de la Resurrección sevillana

La recién rotulada Plaza del Señor de la Resurrección, se había vestido con sus mejores galas para recibir a la cofradía del barrio, con guirnaldas hechas con flores de papel azules y blancas, los colores de la Hermandad de la Resurrección, y con colgaduras y gallardetes burdeos. Antes de las cinco y media, según el horario previsto, se abrían las puertas de Iglesia de Santa Marina y comenzaba a salir el cortejo, precedido por la cruz de guía acompañada por los sones de la Agrupación Musical Nuestra Señora de las Angustias.

Esta joven cofradía, que ya cumple medio siglo, hunde sus raíces en el colegio de La Purísima, en la calle San Luis, donde se produjo la primera visita de la tarde. El 19 de marzo de 1972 se probaron sus primeras reglas como hermandad de gloria, por parte del cardenal Bueno Monreal. Un año más tarde llegaría la imagen del Señor de la Resurrección, obra de Francisco Buiza. No es hasta octubre de 1981 cuando esta hermandad adquiere su carácter penitencial, comenzando a realizar su estación a la Catedral el Domingo de Resurrección.

El cielo iba cubriéndose de nubes, cuando el capataz Antonio Santiago llamaba a los cuarenta costaleros que calza este paso de misterio. Poco a poco, la dorada canastilla iba acercándose a la puerta ojival del templo, dejando a sus espaldas a la imagen de María Santísima de la Aurora, presidiendo el altar mayor. Cuando el paso asomaba, la Agrupación Musical Virgen de los Reyes interpretó los compases de la marcha Vida, que se ha convertido en un himno para esta cofradía, seguida Y al tercer día y Aurora de Resurrección.

Una ristra de cohetes anunciaba que el Señor ya estaba en la calle. La emoción era palpable en los hermanos y devotos de esta hermandad, que miraban con ojos vidriosos el rostro del Cristo Resucitado, mientras los costaleros iban cruzando una inmensa alfombra de sal con el logotipo del cincuenta aniversario. Para los más mayores y personas con problemas de movilidad, se habilitó una zona con sillas, para que pudiesen disfrutar de estos primeros instantes de la procesión desde un lugar preferente. El paso giró sobre sí mismo, dando la vuelta completa para presentarse a todos los cofrades que colmaban la plaza.

Gran ambiente en la calle San Luis, donde un mar de gente recibía al Señor de la Sagrada Resurrección bajo algunas lluvias de pétalos. En torno a 300 personas formaban este nutrido cortejo, contando las representaciones de las hermandades invitadas y demás autoridades, que acompañaron a esta cincuentenaria hermandad hasta la Iglesia de Santa Catalina. En este punto, el director espiritual, Amador Domínguez Manchado, pronunció una oración con la que se dio por concluida la parte oficial del recorrido.

Esta procesión gloriosa estuvo llena de curiosidades. El paso llevaba codales de cera blanca, como en la década de los años 80, con los escudos pintados de las hermandades que este año han salido en procesión extraordinaria: el Cerro del Águila, Santa Genoveva, San Roque y El Museo. Los cincuenta hermanos más antiguos portaron cirios con los años de vida de esta cofradía, desde 1972 hasta 2022. Por otro lado, la imagen del Señor lucía su primitivo juego de potencias de plata sobredorada, realizadas en 1972 por Jesús Domínguez inspirándose en las del Gran Poder, que han sido restauradas este año por el orfebre José Manuel Bernet.

Hubo varios momentos musicales destacados, como el que ofreció Virgen de los Reyes en la Plaza de los Terceros, homenajeando al malogrado Bienvenido Puelles con la marcha Al costalero del Soberano, o interpretando Silencio Blanco a las puertas de San Juan de la Palma. En la Plaza de la Encarnación, el Señor fue acompañado por la Banda de Música de María Santísima de la Victoria. La formación que dirige José Manuel Toscano interpretó en torno a una decena de marchas, destacando entre ellas Pasan los Campanilleros, Cofradías sevillanas o Sevilla Cofradiera.

La Hermandad de la Resurrección recorrió casi tres kilómetros, atravesando cinco feligresías distintas. El paso se detuvo en los templos de San Marcos, San Román, los Terceros, Santa Catalina, San Pedro, la Misericordia, la capilla de la Pastora, San Juan de la Palma, Montesión, Onmium Santorum y San Gil, visitando a una veintena de hermandades, además de varios centros educativos, residencias de ancianos, conventos y la antigua Casa de los Artistas, donde fue tallada la imagen de este Cristo.

Tomando las palabras pronunciadas por el Papa Francisco, el pasado Domingo de Pascua, la junta de gobierno que preside Manuel Francisco Ruiz Piqueras quiso que esta procesión fuese una “misión pascual”, mediante la que acercar al mayor número de sevillanos posibles la luz del Señor de la Resurrección.

Procesión extraordinaria Sagrada Resurrección | Sevilla | 4K | 2022

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