Entre velas votivas. Así se mostraba en la tarde del pasado domingo el Simpecado de la Hermandad del Rocío de San Fernando entronizado en el altar mayor de la Parroquia de la Sagrada Familia.
La situación lo merecía. Y es que pocas horas antes de ser trasladado a Sevilla, a los talleres de CYRTA para ser restaurado, la nueva Junta de Gobierno quiso tener a bien una despedida del mismo, en forma de rezo del Santo Rosario.
Un rezo que se hacía con toda la luz artificial apagada en el templo y la única iluminación de las velas de faroles, candelabros y pequeñas velas. Entre los distintos misterios se intercalaron cantes, los del coro de la hermandad, que una vez más acompañó al Simpecado demostrando el gran nivel que atesora y que es uno de los frutos del último aniversario celebrado.
Una vez finalizado el Santo Rosario la nueva Junta de Gobierno quiso reconocer, ya que no pudo hacerlo en el acto de toma de posesión, a la persona encargada de ser durante los próximos cuatro años Alcalde de carreta, que no es otra que la que venía haciéndolo hasta el momento, la ex Hermana Mayor de la corporación rociera Ana Ortiz Benítez.







