La Virgen del Rocío ha regresado a su ermita a las 12:56 horas después de casi 10 horas de procesión por las calles de su aldea, en la que se han congregado multitud de personas durante todo el recorrido, poniendo con ello punto y final a la Romería de Pentecostés de 2026.
Una noche que comenzaba con el rezo del rosario de las hermandades en la que la filial isleña participó en el lugar que le corresponde como número 104 de las corporaciones rocieras.
A las 3:02 horas, veinte minutos después que en 2025 -2:42 horas-, los almonteños saltaban la reja tras esperar que el Simpecado de la Hermandad Matriz asomara por el dintel del santuario después del rezo del rosario e iniciaban la procesión segundos más tarde, una vez que la insignia fue colocada ante la Virgen.
En ese momento, bajaron a la que es su patrona desde 1653 de su presbiterio y en una salida rápida, unos seis minutos, alcanzaba las puertas del Santuario para comenzar su tradicional recorrido por la aldea visitando a las hermandades filiales, la primera de ellas la de Huévar del Aljarafe (Sevilla).
La normalidad, como es habitual en la historia rociera salvo contadas ocasiones, ha marcado una procesión que se ha ido desarrollando de una manera fluida aunque un poco más lenta que la del año pasado, cuando entró a las 12:25 horas.
A lo largo de este paseo de agradecimiento se han vuelto a repetir estampas típicas de esta madrugada y lunes de Pentecostés, como los capellanes de las hermandades a hombros de sus hermanos rezando la salve a la Blanca Paloma o los ‘vuelos’ de niños para acercarlos lo más posible a la imagen con el fin de obtener su protección.
El paso junto al Simpecado de la Hermandad del Rocío de San Fernando llegaba minutos después de las nueve de la mañana junto a la casa de hermandad del Rocío de Sevilla, lugar que ocupa en este recorrido desde el pasado año con la ampliación de este itinerario.
El objetivo se ha cumplido un año más y la Virgen del Rocío ha podido acercarse a sus filiales para agradecerles su visita a todas y cada una de ellas, así como que mantengan viva una devoción centenaria.
El paseo por la aldea ha ido tocando su fin a las 12:56 horas, cuando después de varios minutos en los que las campanas del Santuario indicaban que la imagen estaba de regreso, esta recibía la tradicional petalada de flores de la Hermandad Matriz y alcanzaba de nuevo la «Concha peregrina» que corona la entrada de su ermita.
Una vez en el interior del santuario, que ha hecho como es tradicional de cara a los fieles, los almonteños han recorrido la distancia desde el dintel al altar para colocar a la Virgen de nuevo allí -13:05- y rezarle una salve concluyendo así una nueva romería de Pentecostés en la aldea de El Rocío.
Un fin que este año produce menos nostalgia ya que no habrá que esperar un año para volver a ver a la Reina de las Marismas en la calle, sino apenas tres meses. Será en agosto cuando la imagen sea despojada de su traje de Reina y vestida de pastora para protagonizar ‘La Venida’ hasta su pueblo Almonte, donde permanecerá por nueve meses en la Parroquia de la Asunción.








