Editorial: “Hasta siempre pregonero…”

Mitad de los pasos que llevan al altar de la Pastora. Los
que distan de la capilla de la Misericordia al altar mayor. En el lado derecho
conforme buscas la mirada de la Titular de la parroquia. Allí, un primer
viernes de mes o en una mañana de cualquier domingo. Un caballero con un
escapulario gastado por el tiempo e impecable figura.

Entre amigos con una copa de manzanilla paladeando cada rincón
de La Isla. Millones de anécdotas, toda una enciclopedia de una ciudad amada y
respetada, trabajada y admirada, disfrutada. Cuatro apellidos unidos desde la
infancia.

Una mañana de verano en la playa de Camposoto. Una tarde de
toros. Una sabatina currista y un miércoles entre artículos de Rafael Duarte.
La metáfora, el dar la vuelta en lo lingüístico para encontrar la expresión más
certera.

Una tarde de Jueves Santo. Túnica negra y fajín de esparto
azul con una mano asida a una manigueta y en la otra un rosario y una estampa
de la Hermana Cristina. Ni una sola palabra. No hacían falta más que 15 minutos
para estar listos por el camino más corto.

Una intervención en un Pleno. La coherencia, la constancia y
el saber estar. El compañero y el adversario pero siempre el amigo entre risas
tras los micrófonos. De talante y talento. El isleñismo cuajado en los tuétanos.

Un atril con perfil aguileño, unos folios, unos versos a la
Virgen del Carmen, unos leones rugiendo en un 2001 en el que comenzábamos a
amar con tanta intensidad nuestra Semana Santa. Una tertulia pregonera de
Cuaresma con papelón, roscos y lo que hiciera falta.

Así y no de otra forma queremos recordarte en este 2020
bisiesto que nos arrebata a un amigo y un día, un 29 de marzo, en el que
soñábamos desde aquella tarde en la Mallorquina minutos antes que Jesús
Sacramentado paseara por las calles de La Isla.

“Yo nada más
levantarme y antes de tomar café leo el Diario de Cádiz e Islapasión” solías
recordarnos. Muchas gracias siempre por tu incondicional apoyo.

La vida a veces nos golpea tan duro, con tanta fiereza, que
nos quedará un largo camino para recomponernos.

Sit tibi terra levis. Que
Dios en su infinita Misericordia te acoja por intersección de la Piedad de su
Santísima Madre. DEP amigo, hasta siempre pregonero.

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