Un isleño patenta un sistema para que todos los cargadores lleven siempre el mismo peso



El pasado fin de semana un nutrido grupo de cargadores de las cuadrillas de Gran Poder, Tres Caídas y JCC en distintos momentos pudieron comprobar un nuevo sistema diseñado para igualar el peso que asume el cargador independiente del estado del suelo por el que pasan.

La idea es de Francisco Álvarez, un isleño de adopción nacido en Jauja una pedanía de Lucena (Córdoba) y cargador de Jesús Nazareno de esta localidad desde que tenía 17 años. 

De tantos años de carga afirma que “me ha ocurrido muchas veces lo que le habrá ocurrido a todo el que se mete debajo de un paso que en ocasiones el paso pesa más de la cuenta y no es que se haya variado el peso sino que alguien en ese momento va cogiendo menos peso”. Esto se puede deber a dos razones según nos dice “que alguien deje de cargar o que se encuentre con un problema en el terreno que haga que no se esté a la misma altura”.

A raíz de ese problema que sucede en todas las cuadrillas -sea el estilo de carga que sea- empezó a darle vueltas y encontró la solución en la división de los puntos de apoyo. Con esta división de los puntos de apoyo se logra que el peso quede repartido más equitativamente entre los cargadores y con la inclusión de un sistema de balancín que hace que se compense la carga entre los cargadores.

Una vez contempló la teoría se puso manos a la obra.  Con sus conocimientos como delineante hizo los planos, realizó todas las tramitaciones necesarias para patentar la idea y tras esto lo llevó a la práctica creando incluso una mesa de ensayo propia.

El pasado sábado los cargadores pudieron contemplar como es este mecanismo y tras probar por terrenos abruptos cercanos al centro comercial Bahía-Sur quedaron muy satisfechos. La impresión general es que no se notaban las imperfecciones del terreno y que en todo momento se notaba el mismo número de kilos.

Aunque el mecanismo necesitará de algunas modificaciones tras las pruebas de este fin de semana Francisco está abierto a mostrarlo ante las hermandades que quieran ver como funciona el mismo. 

Si alguna estuviera interesada en insertar este mecanismo en sus mesas de salida no necesitaría variar tan solo los palos y establecer este mecanismo que no supone un incremento de peso notable al que ya de por sí tienen cada uno de los pasos.

Con este sistema además, y como nos cuenta su inventor, no sería necesario fijar las alturas tan exactamente como ahora a la hora de colocar a los cargadores en los palos, ya que el sistema dará una compensación de hasta un máximo de 15 centímetros de margen. 

Sin duda alguna un sistema novedoso que hace avanzar en la percepción de la forma en la que se realiza un trabajo físico de décadas y que el tiempo dirá si es o no la natural evolución de la carga -al menos en lo que a su sistema mecánico respecta-.  (ISLAPASIÓN).

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