¿Cómo era la Romería del Cerro en 1902? ¿Qué imágenes salieron? ¿Cuándo se intentó hacer una hermandad con los Copatronos?

La historiadora isleña Natalia Gómez Torres en su Trabajo de Fin de Máster del de ‘Patrimonio, Arqueología e Historia Marítima’ de la Universidad de Cádiz desarrolló bajo el título ‘Aproximación al martirio: los casos de San Servando y San Germán’ con motivo del cuarto centenario de San Servando y San Germán como patronos de Cádiz y de su diócesis un trabajo que es una continuación del Trabajo Fin de Grado que realizara igualmente sobre la pervivencia del pensamiento paulino en el siglo IV d.C.

Este trabajo se centra en el valor patrimonial que recae sobre la población gaditana y como ésta establece vínculos entre los mártires y el territorio en el que pudieron recibir la corona del martirio.

De San Servando y San Germán sabemos muy poco, aunque en este trabajo se detalla algo más en un compendio bastante esclarecedor. Y sabemos poco ya que el autor que escribe sobre mártires hispanos es Prudencio en su obra El Peristephanon o Libro de las Coronas. Este autor compone su obra en el siglo V y no los incluye cuando supuestamente murieron durante las persecuciones de Diocleciano es decir finales del siglo III principios del IV d.C.  

Igualmente se cuenta con la Passio Seruandi et Germani, que es el texto que nos cuenta el martirio de ambos mártires pero que apenas nos aporta muchos detalles. En el trabajo en cambio la historiadora Natalia Gómez Torres expone porque se trata de una Passio y no de un Acta, ya que los martirios quedan recogidos o en las Actas de los Mártires cuando quedan actas judiciales o bien en Passiones cuando no contamos con ningún tipo de acta judicial que exprese el martirio y simplemente tenemos un texto redactado por un hagiógrafo. La passio se encuentra en el Pasionario Hispánico (el texto que recoge las passiones de los mártires, usándose para este trabajo la edición de Pilar Riesco Chueca).  

Es también el estudio sobre San Servando y San Germán un tema complejo de abordar puesto que le perdemos la pista a los mártires hasta prácticamente el siglo XVI que es cuando eruditos gaditanos como Francisco Meliton de Memige, Fray Jerónimo de la Concepción, Suarez de Salazar o Agustin de Orozco… comienzan a escribir sobre los mártires porque Cádiz no tenía unos mártires protectores y se apuesta por esta supuesta pareja de hermanos oriundos de Mérida (que Fray Jerónimo de la Concepción expone en su obra El emporio del orbe que nacieron en Jerez) porque es de este territorio de donde según la passio saldrán encadenados por orden de Viator hasta Ursiano -Estos autores mencionados anteriormente serán los que situarán a Ursiano en las proximidades de Cádiz para así conseguir la concesión del patronazgo, lo cual sucede en 1619 gracias a la bula papal emitida por Paulo V-.  

Joaquín Pascual Barea filólogo y profesor de la universidad de Cádiz hizo un estudio filológico sobre la situación de Ursiano y lo ubica en el Valle de Ojén -en el trabajo se cita en la página 94- porque en tan solo un párrafo a través de reglas etimológicas de Ursiano deriva la palabra a Ojén). Lo novedoso de este Trabajo Fin de Máster es que es uno de los primeros estudios a nivel histórico que se hace sobre los mártires puesto que solo existía el filológico.  

Igualmente según la passio son ajusticiados por orden de Viator que sería quien tendría la vicaría del prefecto. Algo novedoso que se expone en este trabajo es que algo muy común en todas las passiones era que a los mártires los juzgara un praeses y aquí en la Passio Seruandi et Germani nos encontramos que se sale de la norma y del estilo hagiográfico. Sobre Viator también se asegura que no aparece registrado en la Prosopografía Romana, por lo que podemos dudar de su existencia.  

La Romería del Cerro

Tras un repaso en ámbito global en el cuarto capítulo de este trabajo se hace un seguimiento de toda la evolución de la Romería del Cerro a través de la prensa que albergan los Fondos Documentales del Museo Histórico encontrando una noticia de 1902 (p. 132-133) que las imágenes de San Crispín y San Crispiniano que había en la Iglesia Mayor se habían usado como si fueran las de San Servando y San Germán y se habían llevado a la Capilla del Cerro por su parecido debido a que ambas parejas de mártires se representan iconográficamente ataviados de legionarios romanos. La foto de estas imágenes se encuentra en el apéndice de imágenes del trabajo (p. 170) y puede ser uno de los elementos más novedosos que aporte esta investigación. 

Por otra parte estas imágenes que se quedaban en la capilla durante todo el año fueron víctimas de la barbarie humana quedando sus extremidades amputadas en la década de los 70. A través de la prensa se puede situar que serían restauradas por el artista local Alfonso Berraquero ayudado por un grupo de devotos de la Hermandad de Mater Amabilis y darían lugar a las imágenes que procesionan hoy en día (en las páginas 170-171 se ve las diferencias entre ambas).  

Finalmente el trabajo termina con una valorización de índole patrimonial sobre el culto a los mártires, sobre lo que estos representan en el ideario colectivo de la población, las iniciativas que se han tomado y se están tomando, incluso se detalla una propuesta que se hizo en 1966 de fundar una cofradía por parte del Padre Eduardo Molina (p. 184-185).

A continuación dejamos el trabajo en su conjunto para su consulta y análisis.

TFM.-Aproximacion-al-martirio-los-casos-de-San-Servando-y-San-German.

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