Al igual que en cada acto de culto por las calles de San Fernando podrán encontrar ciriales, incienso, devotos… ahora también tienen otro elemento en común y es la ausencia de Policía Local acompañando a los mismos en aquellos que discurren por la vía pública.
Y es que tras las imágenes del Rosario de antorchas de la Divina Pastora el pasado 14 de agosto en la que hermanos de la corporación tuvieron que, con chalecos reflectantes, ir cortando y dirigiendo el tráfico para que no interfiriera con el normal desarrollo de este rezo del Santo Rosario por las calles, ahora se suceden otras imágenes en otros actos de hermandades isleñas que se vienen celebrando desde hace décadas en nuestra ciudad.
El pasado sábado los hermanos de Humildad y Paciencia trasladaban a su Titular mariana, María Santísima de las Penas, desde su sede canónica del barrio de la Ardila hasta el centro UPACE. La hermandad, que había solicitado como hace cada año este acompañamiento de la Policía local ya que en algún punto del recorrido discurre por la carretera -siendo además de avenidas con bastante tráfico-, algo que nunca llegó, y que provocó imágenes como la del cortejo discurriendo por un carril de la Avenida Al-Andalus por ejemplo, y justo en el contiguo, coches pasando a escasos centímetros de los devotos e incluso la propia parihuela.
No pasó nada, discurrió con la normalidad acostumbrada ya, pero podría pasar. Y el día que pase algo nos llevaremos las manos a la cabeza y se buscarán responsables. Los mismos, si es que algo pasara, son quienes tienen las competencias de esta área, políticos que siguen jugando con la seguridad de los ciudadanos. Esperemos que nunca tengamos que volver a este artículo a recordar lo que ya dijimos un lunes de septiembre.
Y nos queda una pregunta. ¿Para esto no debería estar el Consejo de hermandades? ¿No debería ser quien velara también ante la administración pública por algo que atañe a todas las hermandades y cofradías? Quizás sean otros los intereses por los que velar.









