25 años. Un cuarto de siglo. Es el tiempo que hoy se cumple desde que se iniciara la andadura de ISLAPASIÓN, esta ventana hacia el mundo de nuestras hermandades y cofradías que comenzaba su recorrido en un incipiente siglo XXI.
Por entonces todo era muy distinto, o no. Aquello de internet sonaba algo raro, muchos no conocían de su existencia pero poco a poco comenzaba su uso de manera global. Algo que hoy se entiendo como tan normal como escribir un correo electrónico por entonces no era una labor tan sencilla. Como tampoco lo era poder informar de las hermandades y cofradías. Los medios tradicionales -prensa, radio y televisón- veían en las páginas webs algo raro, muchos creían que sería solo un apunte, algo pasajero, que no afectaría a la evolución normal de sus trabajos. Hoy, el periodismo no se enteinde sin la rama digital que ocupa ya gran parte de su difusión a través de internet.
En lo cofrade mucho ha cambiado también. Veníamos de un Sínodo Diocesano entre 1997 y el Año Jubilar del 2000. El presidente del Consejo de hermandades era un respetado y respetable Manuel Muñoz Jordán, las hermandades vivían con una Cuaresma sin tantos actos y una Semana Santa, la de aquel 2001, que había sido completa -como la de este último 2026-.
Algunos problemas eran los mismos: la carga, los cambios de bandas y los cabildos de elecciones. Nada nuevo bajo el sol. Todo esto se repite. Pero había otro talante. La política por entonces no metía sus zarpas en las cosas de comer de las cofradías. Hoy en día se sientan en la misma mesa del gorroneo -ayer mismo-.
Eran otros tiempos. Y esos tiempos. Los últimos 25 años en las hermandades y cofradías no se entenderían sin nuestro medio, sin su cobertura del día a día de las hermandades y cofradías. Primero como una simple página web, luego con la ampliación a todas las posibles redes sociales y un último salto desde hace ya algunos años en un formato también televisivo y con retransmisiones en directo.
Este editorial podría ser muy extenso pero en estos casos se puede resumir en un gracias. A los que estuvieron, están y llegarán. A los que nos siguieron, nos siguen y los que nos seguirán. A quienes les gustamos y a quienes no.
Si algo les sirvió nuestro trabajo en este cuarto de siglo, nos alegramos. Y si no fue así, tranquilos, queda mucho más por contar.
Por muchos 16 de julio más, festividad de nuestra Patrona, que nos recuerda cada año que cumplimos donde está nuestro sentido de todo. La Isla y sus hermandades.






