Los isleños se vuelcan con la Patrona en su Función y posterior Besamano

Sin duda uno de los actos más multitudinarios cada año dentro del calendario cofrade: la Solemne Función a la Virgen del Carmen con motivo de su onomástica. Ni el calor, ni la resaca de la Feria hizo que el templo carmelitano presentara un lleno absoluto con muchos fieles incluso teniendo que seguir la ceremonia de pie. 

La eucaristía comenzó con la procesión de entrada en la que se apreciaron los sacerdotes que en la mañana de hoy han querido estar presentes junto a la Patrona. De entre ellos, el carmelita  Fernando Donaire Martín, O.C.D., Prior del convento de San Juan de la Cruz de Úbeda fue quien ofició en esta celebración para poner punto final a nueve días de oratoria junto a la Virgen del Carmen. Esta comitiva de sacerdotes estuvo encabezada por el arcipreste de la ciudad, el Rvdo. P. Alfonso Gutiérrez y el nuevo prior del Carmen el Rvdo. P. Serfaín Galindo.

Entre las representaciones destacó la ausencia de la alcaldesa de la ciudad, Patricia Cavada, aunque sí estuvieron presentes un amplio número de miembros de la corporación municipal, el almirante del Arsenal de la Carraca, Fernando Querol, como representante de las autoridades militares y un gran número de hermandades representadas por sus hermanos mayores así como el Consejo de Hermandades en la figura de su presidente José Maunel Rivera Barrera.

Las ofrendas, como es habitual, estuvieron a cargo de las salineras del 2015 que entregaron un obsequio floral así como un cesto con productos del mar típicos de la ciudad ante las plantas de la Patrona. La salinera mayor, Marta Valbuena, leyó el texto en el que como representantes de los isleños hacían entrega de este obsequio a la Virgen del Carmen y agradecían los favores que a los isleños les concede.

La eucaristía concluyo con el canto de la Salve Marinera y el comienzo del Besamano de la Santísima Virgen, quizás el más breve de los que se recuerda ya que comenzó a pasadas las doce y media del mediodía y concluyó una hora y media después.

Tras la celebración eucarística el templo fue llenándose de nuevos fieles que formaban filas interminables para pasar ante las plantas de la Virgen del Carmen. Entre ellos varios coros que anualmente acuden a la cita del 16 de julio para honrar con sus canciones a la que es Patrona de la ciudad y de la Armada, que aunque el tiempo del Besamano era limitado no quisieron faltar a su cita anual con la Virgen. (ISLAPASIÓN).

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