La Virgen del Carmen, Patrona de San Fernando y de la Armada española, fue trasladada en la tarde de este pasado viernes desde su sede canónica a la Iglesia Mayor parroquial con motivo de la participación el próximo domingo en la procesión del Corpus Christi.
Un traslado habitual, ya enclavado en esta jornada de viernes en los últimos años, pero que tenía ayer un carácter especial con la recuperación por parte de la Archicofradía del Carmen del paso de palio estrenados en los actos organizados con motivo de su nombramiento como Patrona de San Fernando en 1921 y que se utilizó por última vez en la salida procesional del año 2004, cuando esta se realizaba aún en la jornada del 12 de octubre.
Una recuperación histórica que ha venido de la mano de la celebración del 125 aniversario de la Santísima Virgen como Patrona de la Armada española y del 75 aniversario de su Coronación Canónica.
El paso, para el que se ha realizado una nueva parihuela, fue adaptado con los elementos que posee la Archicofradía del Carmen a los que se le añadieron, en las capillas de los respiraderos, las imágenes de San Pedro y San Pablo, titulares de la Iglesia Mayor Parroquial, desde la cual procesiona el cortejo eucarístico, así como una imagen del Patriarca San José en la delantera, todas estas cedidas para la ocasión por la Archicofradía de Medinaceli.
A menos de veinte minutos para las ocho de la tarde se abrían las puertas de la Iglesia conventual del Carmen y el pequeño cortejo que antecedía a la Patrona se ponía en marcha en un recorrido medido, o más bien, un recorrido muy ajustado, ya que de nuevo los horarios de paso del Trambahía hacían tener que imprimir al cortejo una velocidad bastante elevada en algunos momentos para llegar a los horarios marcados. Como en años anteriores se realizó el itinerario por Real, Plaza del Carmen, San Joaquín, Manuel de Arriaga, Colegio Naval Sacramento, Cecilio Pujazón, Calderón de la Barca, Cayetano del Toro, General García de la Herrán, Rosario, Plaza de la Iglesia y entrada en la Iglesia Mayor.
El acompañamiento musical, como cada salida procesional, estuvo a cargo de la Banda de Música de Agripino Lozano con un repertorio acorde a la cita, con marchas de corte eucarístico, propias dedicadas a la Santísima Virgen, y de impronta clásica con algunos apuntes más actuales. La cuadrilla de cargadores tampoco varió, sinedo la que comanda José González García como capataz, y que tuvo la dicha de volver a recrear esta estampa histórica de la Patrona bajo palio.
Como decíamos quizás el único punto negativo en la jornada llega del ritmo acelerado que obliga a implementar el cortejo y por ende el paso de palio, que hizo que aún así se llegara con algunos minutos de retraso al cruce con la calle Real antes de la entrada en el primer templo de la ciudad. Allí esperaba el párroco de la Iglesia Mayor, el Rvdo. P. Luis P. Rodríguez junto a una representación de la Hermandad de San José que recibía a la Patrona con el Patrón sobre su paso encendido a la altura de la nave central entre los altares de las hermandades de Nazareno y Columna.
Con la Santísima Virgen ya en la Iglesia Mayor finalizaba este traslado que regresaba a una estampa histórica, la de la Patrona bajo su paso de palio, una estética con la que se la volverá a ver en la procesión del Corpus Christi y su traslado de regreso al Carmen, el próximo domingo.








