Cierto es que la jornada del Corpus en San Fernando se hace larga, al menos para quien la vive de principio a fin. Y esto es desde la diana floreada de la Banda de Música de San José Artesano hasta que la Patrona regresa a su templo. Pero no es menos cierto que el final de este día cobra tintes cofradieros que en este año se han elevado uno o dos puntos más que habitualmente.
Y es que una vez finalizada la procesión del Corpus con la bendición y reserva de Su Divina Majestad comienza el traslado de regreso a su templo de la Santísima Virgen del Carmen Coronada. Un regreso marcado principalmente por la novedad este año de la inclusión del paso de palio, estampa histórica recreada por la corporación carmelitana en la presencia de la Santísima Virgen en el Corpus de la ciudad.
Si bien es cierto que el Corpus adolece -especialmente este año- de público y respaldo, la Patrona encuentra todo lo contrario en su regreso por la calle Real. Y además si Agripino Lozano toca un repertorio de marchas tan acordes como las escuchadas ayer, con los grandes clásicos -‘La Estrella Sublime’ o ‘Pasa la Virgen Macarena’- las propias de la hermandad con ‘Reina Carmelitana’, otras de nuevo cuño como ‘Fuente de Consuelo’ de Carlos Guillén y ya para rematar añade un punto más con ese ‘Cristo Rey’ a las puertas de La Salle, se forma una simbiósis perfecta que la cuadrilla de José González García sabe interpretar de manera ordenada e inteligente.
El problema, el de siempre. Trambahía y sus horarios. El paso de la Patrona se levantó en la Plaza de la Iglesia a las 21:25 horas, con un retraso de 25 minutos sobre el horario previsto -por la organización del Corpus- y tenía que estar en su templo a las once de la noche. Hora y media para recorrer todo el tramo de la calle Real que dista entre los dos templos. Algo totalmente inviable en la teoría y que en la práctica solo necesitó de diez minutos más de añadido. Sin duda un gran trabajo y organización del cortejo de regreso.
El final de este traslado de regreso estuvo marcado por la interpretación de la marcha ‘A la Patrona y Reina de La Isla‘ de José Manuel Belizón antes de que sonaran los acordes de la Salve marinera y la Patrona regresara al mármol carmelitano para poner el punto y final a 48 horas fuera de sus muros.
La Patrona con marchas y palio. Más Patrona que nunca. Más de La Isla, más de siempre.








