El administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Monseñor Ramón Valdivia, ha dirigido una carta a los fieles en la que realiza una reflexión sobre el “drama humano e institucional” vivido en Ceuta durante los últimos días y propone como respuesta una Vigilia de oración por la paz, la estabilidad y la justicia en la ciudad autónoma.
La iniciativa se desarrollará en todas las parroquias de la Diócesis en la noche de la víspera de la Asunción de María, siguiendo la propuesta del Papa León XIV. El propio administrador apostólico ha señalado que la vigilia tendrá lugar también en el Santuario de Santa María de África, patrona de Ceuta.
En su carta, Monseñor Valdivia explica que ha necesitado más de una semana para “reposar y comprender” el alcance de los acontecimientos y sus repercusiones, que, a su juicio, van más allá de lo mostrado por los medios de comunicación.
El administrador apostólico describe una situación marcada por el miedo, la incertidumbre y la desprotección. En su análisis distingue entre quienes llegaron a Ceuta buscando una salida a su situación personal y quienes, al otro lado de la frontera, se sintieron vulnerados en sus propios espacios y afectados por la inseguridad y el temor.
Monseñor Valdivia atribuye el origen del “desastre humanitario” a la “ambición y la corrupción” y destaca que el clima generado podría haber desembocado en un conflicto de mayores dimensiones. Sin embargo, pone en valor la respuesta de la población ceutí y su “serenidad”, que, según afirma, evitó que la situación alcanzara mayores consecuencias.
Santa María de África, refugio ante la crisis
La segunda parte de la carta está marcada por el agradecimiento desde la fe. El administrador apostólico sitúa a Santa María de África como uno de los principales referentes espirituales durante los acontecimientos vividos en Ceuta.
Monseñor Ramón Valdivia compara el papel de la patrona con el “faro que guía nuestro surcar los mares embravecidos” y afirma haber percibido cómo la imagen de la Virgen volvió a convertirse, “una vez más en la historia”, en un punto de refugio para la ciudad.
También expresa su agradecimiento al Papa León XIV por el mensaje dirigido a Ceuta el pasado domingo y reconoce la labor desarrollada por los sacerdotes, las parroquias, las comunidades religiosas, los voluntarios de la Casa San Antonio, Cáritas y, especialmente, la Hermandad de la Patrona.
A todos ellos atribuye un ejemplo de unidad “en medio de tanta crispación” y reclama al conjunto de la Diócesis que traslade su apoyo a la comunidad cristiana de Ceuta para contribuir a mantener vivo su testimonio de fe.
Una vigilia para pedir paz, estabilidad y justicia
Como respuesta eclesial a la situación, el administrador apostólico considera necesario “poner nuestra mirada en Dios” y plantea la celebración de una vigilia en todas las parroquias diocesanas.
El objetivo será rezar por la paz, la estabilidad y la justicia en Ceuta, pero también convertir la convocatoria en un momento de reflexión para los propios católicos. Monseñor Ramón Valdivia pide que la oración no se limite a solicitar la protección de la ciudad, sino que sirva para “tomar consciencia de la importancia de madurar la fe recibida” y pedir la luz necesaria para afrontar unidos el momento actual.
La vigilia comenzará, según plantea, a partir de las primeras vísperas de la Asunción y deberá adaptarse a las circunstancias de cada comunidad parroquial.
Monseñor Ramón Valdivia considera que los acontecimientos recientes pueden representar algo más que una crisis pasajera y advierte de que reflejan “la profundidad del cambio de cultura que se está generando”. Por ello, plantea este momento como una oportunidad para afrontar un “nuevo inicio cultural” desde la fe y la unidad.
La carta concluye con una llamada a la oración conjunta y a poner la situación en manos de Dios, invocando una de las peticiones centrales del Padrenuestro: “Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo”.









