Diez años de la Comisión Pro Corpus: renovarla o dejarla morir

Hace diez años el Ayuntamiento de forma conjunta con el Arciprestazgo formaron la Comisión Pro Corpus Christi. Era 2011 y tras los fastos del Bicentenario se quiso impulsar un Corpus más solemne, participativo y que no se redujera únicamente a la Función y procesión como había ocurrido en tantos años anteriores.

La Comisión nació con una teoría correcta pero graves errores en la práctica. El primero de ellos creer que un Corpus por la mañana era la mejor opción. ‘Ad experimentum’ le acuñaron. El experimento salió mal, muy mal, y el Corpus volvió a la tarde tras las imágenes de un amplio cortejo tostándose al sol de una mañana de domingo sin nadie en las aceras.

Mucha culpa de ello tuvo el sacerdote isleño Rafael Vez Palomino, fiel defensor de esta idea que, como de costumbre, hizo mella en los resultados finales, en negativo. Su salida de la Comisión poco tiempo después también, en positivo.

Innegable fue también la mejora en el cortejo. Desde la indumentaria hasta la participación, retomando también la presencia de San José junto a la Patrona. Pasando por una organización más protocolizada y un empaque distinto a los vividos en la primera década de los dos mil. Especialmente en la Función de la Solemnidad del Corpus, que ganó enteros de forma considerable, incluyendo la propia liturgia del acto.

Los altares aumentaron y las alfombras de sal, mediante concursos. Se ganó en actos en la propia semana del Corpus aunque realmente la participación en los mismos fue muy simbólica en todos los años. Salvo los traslados de la Patrona para su participación en la procesión, el resto quedaron para una minoría, pero había propuestas para quien las quisiera.

Hace diez años de la creación de la comisión y toca reflexionar sobre el camino transcurrido. Sinceramente estos dos últimos años pueden dar poca visión puesto que la pandemia ha obligado -o no- a reducir todo a la Función Solemne del domingo.

Pero toca valorar. La implicación de sus miembros y de quienes hacen posible el Corpus. El Ayuntamiento suele delegar en algún concejal, últimamente de poca transcendencia, que se implica lo justo y necesario, es decir no pone trabas al trabajo del resto. Por parte del Arciprestazgo salvo la presidencia del mismo -el Arcipreste de turno- el resto de sacerdotes que han ido ocupando cargos en la misma pasan olímpicamente -con medalla de oro- del tema, como lo hacen de participar en el propio Corpus.

Y a partir de aquí viene el trabajar para que salga adelante algo con la dignidad que requiere. Esto recae básicamente en el servicio de Protocolo del Ayuntamiento y las hermandades y cofradías, especialmente en el Consejo de hermandades. Y nada ni nadie más. La comisión la conforman otros integrantes, que especialmente designados por el Ayuntamiento han llegado allí sin saber muy bien el motivo, y que por obra y gracia de un carné representan unas siglas, pero lo que es el trabajo lo conocen de lejos. Muy de lejos.

Es por ello que ahora que se cumplen diez años de la Comisión y con la previsión de un 2022 con posibilidad de realizar Función, procesión y todos los actos que se puedan realizar toca una renovación completa. Hacer ver al resto de realidades de nuestro Arciprestazgo -no únicamente las hermandades y cofradías- la importancia de la Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo. Y lo importante que es también trabajar para engrandecerla en San Fernando.

Diez años de la Comisión Pro Corpus. Renovarla o dejarla morir.

Un comentario en «Diez años de la Comisión Pro Corpus: renovarla o dejarla morir»

  • el 8 junio 2021 a las 11:27 am
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    ¡ No pudo vivir este Corpus¡.
    Seguro, seguro, que ya lo está celebrando allí arriba y de muchos quilates.
    No recibí su llamada, ni su voz autoritaria y a la vez sonsorrona, como en otras ocasiones…
    Si pude ver, que aún quedó en este año su huella…
    Como cuatro rosas rojas y petalos plateados, como cuatro dardos de sangre eucarística y Solemnidad Blanca.
    Como cuatro Discípulos de Cristo, flanqueando la guardia de la Sagrada Forma.
    Así contemplé el altar de la Iglesia Mayor, con esos cuatros faroles de plata y cera roja.
    En la calurosa tarde de este domingo, amigo, volví a notar tu llamada, aunque no como otros años , sino con tu huella y presencia.
    Ojalá, muchos Pepes Macías , compusieran la Comisión del Corpus, para mayor Gloria y Honor de la Santa Custodia¡

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