A nadie le interesa el Corpus. Y cuanto antes se asuma esta realidad, antes se podrá tomar medidas correctivas a la celebración de esta Solemnidad en San Fernando. Y es que lo vivido este pasado domingo no fue más que una consecuencia lógica de lo que durante los últimos días se ha venido desarrollando en la ciudad con la progrmación de actos previos.
No le interesa a la Comisión Pro Corpus Christi, una comisión que ni se conoce quien la conforma ya que no se da información alguna. A las hermandades se les pide dinero para el Corpus pero no se les comenta quien maneja ese dinero, quienes conforman esta comisión y que encargos tienen. Evidentemente esto en aras de la transparecencia que tanto falta desde hace ya algunos meses en algunas instituciones de nuestra iglesia local. Tampoco se informa de las novedades que se tienen con respecto a esta celebración. Cambios de última hora en casi la totalidad de actos y una improvisación inusual.
No interesa al Ayuntamiento de San Fernando. Visto y comprobado. Existe un contrato para un arco que, en primer lugar se planteó para la festividad del Corpus Christi, y que luego -cerveza tras cerveza- se llevó para las hermandades de Gloria. Y ya no aparece en el Corpus, aunque en el contrato del mismo se especifica bien claro que debe estar instalado para esta Solemnidad. En el consistorio el Corpus solo sirve para un reel en redes sociales de saludos, sin entrar en nada más de lo que es. Para la foto. Y delegar en quien solo ha usado a las cofradías para un uso político. Nada más.
No interesa al clero, a nuestro arciprestazgo. A las hermandades se les pide sostenimiento económico del Corpus, pero ¿y las parroquias? ¿En qué medida apoyan esta celebración? ¿Y los sacerdotes? ¿Cuántos faltaron ayer a la Solemne Función y la posterior procesión eucarística? ¿No debería ser de obligado cumplimiento asistir a esta celebración? No interesa.
No interesa al Consejo de hermandades. Un ente con carácter político en la actualidad en el que, con un grupo de algunos cofrades buenos y con buena voluntad, es maquinado a la sombra del poder político. Para eso, y nada más. Sin importar nada los intereses de las hermandades, únicamente si esto pueda tener una repercusión más allá de una lista electoral o salir nombrado Rey Mago en algún momento.
No interesa al estamento militar. Visto y comprobado este año. Ni una sección, ni compañía. Únicamente los gastadores y la pérdida de la Unidad de Música del Tercio del Sur. ¿Seguro que se han establecido las conversaciones lógicas para que esto no ocurriera? En momentos anteriores de la Comisión Pro Corpus esto no hubiera pasado. Otro talante, otras formas y otro espíritu de servicio y de resolver situaciones. Si por la parte que se pide no se ven las maneras correctas, cada vez la respuesta será menor.
No interesa al resto de realidades de la Iglesia local que no sean las hermandades. Implicación ninguna en nada que tenga que ver a esta celebración. Poca, muy poca presencia fuera del mundo cofrade en la celebración y posterior procesión.
Y cada vez interesa menos a la ciudadanía. Al no ofrecerse algo de calidad, con sentido, una puesta en escena cuidada y con un criterio lógico en el transcurrir de la procesión por las calles, cansa y hace que el público se vea mermado. Algo que este año ha sido especialmente llamativo.
¿Y a quién interesa? A algunas hermandades. Aquellas que dejan a un lado poder descansar y plantear un domingo tranquilo del mes de junio y se enfrascan en hacer altares, plantear alfombras de sal con sus hermanos más jóvenes y decorar parte del recorrido. Un recorrido que solo contó con tres reposteros -mal colocados por el viento- y algo de romero en la Plaza del Rey. ¿Las balconeras que tiene el ayuntamiento? Estarán guardadas o en algún lugar de difícil acceso ya que no se sacaron para Semana Santa y tampoco aparecen en Corpus.
Con todos estos elementos se conforma un único resultado: Un Corpus con menos público, con una representación militar mínima y con un ritmo en la procesión lento, con importantes parones principalmente en los pasos que anteceden a la Custodia.
Si analizamos la celebración religiosa importantes errores litúrgicos que no se entienden o olvidos recurrentes a algunas causas, que hace tan solo una semana, se enarbolaban cual ultras deportivos. Y la improvisación también con los cofrades, los lugares que iban a ocupar los máximos representantes de las hermandades en la recogida de la procesión del Corpus, por poner un ejemplo.
Además de esto el recorrido habitual, el calor propio de un domingo ya del mes de junio con rachas de viento de Levante y los elementos fijos de un cortejo numeroso, en el que las hermandades vuelven a salvar la papeleta. Niños y niñas de comunión, Lágrimas de Dolores abriendo el cortejo, el Coro San Juan de la Cruz antecediendo a la Custodia y la Banda de Música de la UMM José Ribera Tordera -hasta su cambio de nombre- cerrando un cortejo en el que cada vez se respiera menos Isla. El contrapunto evidentemente fue la Virgen del Carmen sobre su paso. Todo lo que se resta por tantos sitios se suma aquí. Y un exquisito paso de San José, exornado de manera magistral.
El resto fue eso, el Corpus que no interesa a nadie. Y que nuestro medio, junto a 7TV San Fernando, llevó en directo en una jornada eucarística completa, incluso con los inconvenientes con respecto a años anteriores, a falta de tener la habitual plataforma de grabación que en este año, casualidad o no, no fue solicitada por el Consejo de hermadnades. Juzguen ustedes mismos.










