La barriada rural de Cuartillos vivió en la jornada del sábado una de sus citas más esperadas con la salida procesional del Señor de la Paz, que volvió a encontrarse con sus vecinos en un ambiente marcado por la cercanía, el recogimiento y la devoción popular.
Desde primeras horas de la tarde, las calles de este núcleo rural jerezano comenzaron a llenarse de público, en su mayoría vecinos y familias que aguardaban el momento de la salida. La expectación fue creciendo conforme se aproximaba la hora señalada, con un ambiente sereno que anticipaba una estación de penitencia muy arraigada en la vida de la barriada.
La salida del Señor de la Paz se produjo desde su templo en Cuartillos, en un momento especialmente emotivo para los presentes. El silencio respetuoso se impuso entre los asistentes mientras la imagen cruzaba el dintel, dando inicio a un recorrido que volvió a poner de manifiesto la profunda vinculación entre la hermandad y su entorno.
A lo largo del itinerario, el paso avanzó por las calles de la barriada acompañado por numerosos fieles, en una procesión de carácter íntimo. Las muestras de devoción se sucedieron durante todo el recorrido, con vecinos que acompañaron al Señor de la Paz desde las aceras, en balcones y a pie de calle.
La jornada transcurrió sin incidencias reseñables, permitiendo que la procesión se desarrollara con normalidad destacando el acompañamiento musical de la Agrupación Musical de la Sentencia de Jeres y el estreno de la nueva imagen del cirineo que acompaña al Señor de la Paz.







