El Señor de Pasión de Jerez se repone hoy al culto tras varios meses apartado por un proceso de restauración que ha estado a cargo del imaginero y restaurador sevillano Antonio Dubé Herdugo, autor de la imagen.
A simple vista se puede ver un aspecto algo más claro en su policromía, un cambio sustancial en su postura inclinándose hacia delante, y una modificación en el cabello, dando un juego distinto no solo dentro del misterio que se representa cada Domingo de Ramos en su paso sino también en solitario en su altar de cultos diario.
Desde la propia hermandad se ha asegurado que «han sido meses en los que su ausencia física nos invitó a mirarlo aún más dentro de nuestros corazones. Meses en los que comprendimos que la fe no se sustenta solo en la mirada real de la imagen, sino en la certeza de su presencia constante entre nosotros».







