Este el el proyecto de paso procesional de la Virgen de Lourdes, Patrona de Puerto Real, una obra de orfebrería y bordado que busca ensalzar la figura de la Santísima Virgen con un marcado estilo manierista, caracterizado por su riqueza ornamental y la elegancia de sus líneas arquitectónicas.
Sobre su canastilla y respiraderos se ha detallado en esta obra, del malagueño Curro Claros, que se presentan en una rica orfebrería de metal plateado y dorado, con predominio del color plata, siguiendo las formas propias del manierismo.
La imagen de la Virgen de Lourdes se alza sobre una peana que sirve de base a un templete central. Este templete es el corazón arquitectónico del paso, diseñado con cuatro esbeltas columnas de fuste estriado y capitel corintio, sosteniendo una cúpula abierta.
En relación a los acentos cromáticos y luminosos, la orfebrería plateada y dorada se enriquece con aplicaciones de esmaltes en azul cobalto, que aportan vibrantes toques de color y profundidad al conjunto. Además, el paso se ilumina en sus esquinas por cuatro
majestuosos candelabros, cada uno de ellos con cuatro brazos de luz, dispuestos para crear un aura luminosa alrededor de la titular.
En las cartelas y tondos distribuidos por toda la orfebrería se integran heráldicas pontificias y motivos alusivos a la historia devocional de la Virgen de Lourdes, vinculando su advocación a la Santa Sede.
Un detalle profundamente simbólico son las 18 rosas que se distribuyen estratégicamente por el conjunto del paso. Estas rosas son una clara alusión a las 18 apariciones de la Virgen en la gruta de Massabielle a Santa Bernardita Soubirous.
En los bordados y faldonería está prvisto se emplee la técnica de repostero sobre terciopelo azul, permitiendo el uso de colores vivos y destacando por su cromatismo intenso.






