El último de los plenos del Consejo de hermandades y cofradías sirvió para que el ente que preside Eduardo Coto Martínez anunciara distintas medidas a adoptar en el futuro de cara a la participación de las hermandades en estos órganos.
La primera de ellas, y que ya anunciamos la pasada semana, es la de realizar el mínimo número posible de plenos que marca la normativa, como forma traducida de querer dar el menor número de explicaciones a las hermandades de la acción del Consejo de hermandades durante el año. En este sentido es pretensión de Eduardo Coto Martínez realizar dos plenos de hermandades de penitencia y dos de gloria.
Además de esta medida también se anunció, en el pleno celebrado el lunes 11 de mayo, por parte del propio presidente del Consejo, Eduardo Coto Martínez, que el Consejo ya no enviará las actas de los plenos de manera previa a la realización de los mismos en los que dentro del orden del día es obligatoria la aprobación del acta del pleno anterior.
Desde hace muchos años, y para agilizar el normal desarrollo del pleno, desde la secretaría del Consejo de hermandades se enviaba, junto con el orden del día del pleno convocado, el acta redactada del pleno anterior, que es sometida a votación para aprobarse en uno de los primeros puntos del orden del día.
Esta circunstancia se da, según el presidente del Consejo, por filtraciones del contenido de las actas, aunque coincidió en este último pleno con la petición de una mejor redacción de las actas por parte de las hermandades, ya que se había obviado parte importante del debate que se había dado en uno de los puntos del pleno anterior, especificamente sobre la intención de la Junta Permanente del Consejo de retirar parte de los ingresos de Carrera Oficial y de esta forma pagar menús de los asistentes al almuerzo del Pregón de Semana Santa por cada una de las hermandades. Finalmente esta intención liderada por Eduardo Coto no salió adelante con el rechazo expreso de las hermandades, algo que no se especificó de manera clara en el acta enviada.
Con esta medida, una más, Coto Martínez remarca la línea de opacidad marcada en su mandato al frente del Consejo de hermandades en el que destaca, especialmente la pérdida de más de 10 mil euros por parte de las hermandades debido a una incorrecta tramitación de una subvención pública.






