Los hermanos de Santa Elena pusieron el punto y final a la celebración del XX aniversario de la bendición de la Santa Emperatriz en la jornada en la que se cumple esta efemérides. Como cada 15 de octubre la imagen que tallara Juan Carlos García Díaz se dispuso a la veneración de los fieles en Besamano durante toda la jornada.
A partir de las siete y media de la tarde se desarrolló, en la Vaticana y Castrense de San Francisco, una eucaristía solemne oficiada por el Rvdo. P. Jairo González Rodríguez, en la que quiso unir en su homilía a las figuras de Santa Elena y Santa Teresa de Jesús. A la misma acudieron, además de hermanos de la corporación, representantes del Consejo local de hermandades, y de hermandades de penitencia y gloria de la ciudad.
Tras la celebración eucarística se desarrolló la exaltación a Santa Elena que en este XX aniversario corrió a cargo del capataz de la cuadrilla, Javier Padillo Cabrera. Fue presentado por José María Belizón Reina, pregonero de la próxima Semana Santa, que en sus palabras quiso obviar los formalismos y entrar a valorar los sentimientos por y para el exaltador en esta jornada.
Padillo Cabrera, en una exaltación muy de hermandad, quiso honrar en sus primeras palabras la memoria de Manuel Pérez Calvente, fallecido el pasado mes de agosto. Además quiso entrar en sus palabras a la historia de la hermandad, los nombres propios que han conformado la misma en las dos últimas décadas, así como todo lo que esta hermandad viene haciendo, día a día, en favor de sus hermanos y los más necesitados.
Palabras también para la cuadrilla de cargadores, uno de los motores fundamentales de esta hermandad, y de vivencias en este tiempo, en una corporación que ha sabido avanzar a pasos agigantados en muy poco espacio de tiempo.
La entrega de recuerdos puso fin a este acto, así como a la celebración del XX aniversario de la bendición de Santa Elena.










