El Greñúo luce para esta ocasión una túnica confeccionada en terciopelo perla, donada por un grupo de hermanos de la cofradía, y porta una nueva cruz arbórea, realizada por el imaginero sevillano Enrique Lobo Lozano, gentileza de un grupo de hermanos y de los cargadores del paso del Nazareno y de palio de María Santísima de los Dolores.
La parihuela sobre la que procesiona ha sido cedida por la Real Archicofradía del Santísimo Rosario. Es la misma utilizada por Nuestra Señora del Rosario Coronada, patrona de Cádiz, durante su peregrinación por los barrios de Extramuros en el año 2017.
El exorno floral ha sido elaborado por el florista Alejandro Montes de Oca y sobre la parihuela que porta al Señor de Cádiz se han dispuesto los cuatro angelotes tallados por Juan Luis Vasallo Parodi en la década de 1940, junto a los faroles de orfebrería pertenecientes al paso de misterio de Nuestro Padre Jesús Nazareno. Estas piezas son obra de los talleres sevillanos de Seco Velasco y datan de mediados del siglo XX.
Este sábado, el Nazareno permaneció todo el día en San José, abriéndose la parroquia a las 9.00, con posterior celebración de la eucaristía a las 9.30, oración con los jóvenes cofrades a las 10.15 y con los enfermos de la comunidad parroquial a las 11.00. A las 12.00. el padre Martín Baro ofreció la ponencia ‘Jesús Nazareno pasó por el mundo haciendo el bien’.
A las 18.00 se abrió de nuevo el templo para la veneración y oración personal ante el Nazareno, celebrándose una eucaristía a las 20.00 y otra a las 21.00 (misa flamenca). Toda la madrugada del domingo se se llevó a cabo una Vigilia de Adoración Eucarística antes de la partida esta mañana hacia el segundo de los enclaves que visitará Jesús Nazareno.