Ni 30 personas. Parece que es la cifra a la que se ha apuntado este Consejo de hermandades en sus convocatorias formativas, y especialmente las últimas en las que el poder de convocatoria del ente cofrade que encabeza Manuel Antonio García López parece que no levanta cabeza. Y ayer fue otra muestra más de ello con la conferencia -la segunda y última programadas por el Año Jubilar por el Consejo- titulada ‘María, Madre de la Esperanza: Nuestro pilar de fe y confianza en el Jubileo’ a cargo del Rvdo. P. Antonio Romero Padilla.
Y nada tiene que ver el conferenciante que ofreció, como acostumbra, una reflexión de prácticamente una hora en la que tuvo a la Santísima Virgen como eje central de su discurso con grandes referencias a la Santísima Virgen del Rocío pero especialmente a la historia del Jubileo y lo que ello representa para los cristianos. Desde los orígenes del primer Jubileo a nuestros días con las distintas vicisitudes de la Iglesia por el camino.
El significado de peregrinar, las formas de hacerlo y como entronca esto con nuestra vida diaria fueron algunos de los temas que trató el sacerdote -que es capellán de camino de la Hermandad del Rocío de San Fernando- en su intervención ayer en el Centro de Congresos.
Finalizan de esta manera las conferencias del Año Jubilar con el mal sabor de boca de la bajísima asistencia de público en ambas, la de ayer y la de Luque Teruel. Algunos ya solo piensan en peregrinar, fuera del Consejo.







