La Virgen del Rocío ya se encuentra en Almonte. La imagen de la Patrona almonteña ha culminado esta mañana su tradicional traslado desde la aldea de El Rocío hasta la localidad onubense, poniendo el punto final a una noche marcada por la emoción de los miles de fieles que han acompañado a la Blanca Paloma y por la lluvia caída durante los últimos compases del recorrido.
La llegada a la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción se produjo alrededor de las nueve y media de la mañana de este jueves, 20 de agosto, después de aproximadamente veinte horas de camino. Algunas informaciones sitúan la entrada en el templo a las 9:28 horas y otras a las 9:35, una diferencia de pocos minutos que responde al desarrollo de una procesión condicionada por la meteorología y por la propia afluencia de devotos en las calles de Almonte.
Con la entrada de la Virgen del Rocío en la parroquia concluye la Venida de 2026, uno de los acontecimientos religiosos y culturales más importantes del calendario rociero y una de las expresiones de devoción popular con mayor capacidad de convocatoria de Andalucía.
Una noche de camino desde El Rocío hasta Almonte
El traslado comenzó en la tarde del miércoles, 19 de agosto, después del tradicional salto de la reja. La imagen abandonó su santuario aproximadamente a las 15:27 horas, vestida de Pastora y portada a hombros por los almonteños, como establece la costumbre de esta celebración.
A partir de ese momento se inició el camino hacia Almonte por el recorrido tradicional, a través de los caminos de Los Llanos y Los Taranjales. La distancia entre la aldea y el municipio es de unos 15 kilómetros, aunque el desplazamiento se prolongó durante cerca de veinte horas debido al ritmo de la comitiva, las paradas y la concentración de personas que acompañaron a la Virgen durante toda la noche.
El traslado volvió a mostrar la dimensión colectiva de la Venida. Junto a los almonteños, miles de peregrinos y devotos siguieron el paso de la imagen durante las distintas etapas del camino, en una jornada que volvió a reunir a familias, hermandades y rocieros llegados desde distintos puntos de Andalucía y de España.
La escena se repitió en los distintos enclaves del recorrido: el paso de la Virgen a hombros, el rezo de los fieles, los vivas a la Blanca Paloma y la espera de quienes aguardaban su llegada a Almonte. La procesión avanzó durante la noche y la madrugada hasta alcanzar el casco urbano almonteño en las primeras horas de este jueves.
La lluvia marca el último tramo de la Venida
La lluvia hizo acto de presencia durante el tramo final del traslado y obligó a extremar las medidas de protección para preservar la imagen. La Virgen fue cubierta con una protección impermeable transparente mientras avanzaba por las calles de Almonte, una medida adoptada para evitar que el agua pudiera afectar a la talla y a sus elementos textiles.
El cambio meteorológico alteró el desarrollo de los últimos momentos de la procesión y aceleró, según han informado varios medios de comunicación, la conclusión del recorrido. La llegada se produjo finalmente durante la mañana, con la entrada de la Virgen en la parroquia de la Asunción, donde permanecerá durante los próximos meses.
La presencia de la lluvia no restó intensidad a una jornada largamente esperada. El cansancio acumulado tras una noche entera de camino convivió con la emoción de los devotos que acompañaron a la Patrona almonteña en su regreso temporal a la localidad de Almonte.
La Virgen del Rocío, de nuevo en la parroquia de la Asunción
Una vez completado el traslado, la imagen quedó instalada en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte. El templo será durante los próximos meses el centro de la devoción rociera, sustituyendo al santuario de la aldea como lugar principal de visita y celebración de cultos en torno a la Virgen.
La Blanca Paloma permanecerá en Almonte hasta la Romería de Pentecostés de 2027. Durante este periodo, los cultos, peregrinaciones y visitas de los devotos se desarrollarán en la localidad, donde la presencia de la Virgen volverá a transformar la vida religiosa, social y cultural del municipio.
La llegada de la imagen abre ahora una nueva etapa dentro del calendario de la Venida. Tras la intensidad del traslado, Almonte afrontará los meses de estancia de su Patrona con una programación de cultos y actos que permitirá a los fieles acercarse a la Virgen en su parroquia.
La estancia se produce, además, en el marco del Año Jubilar Rociero 2026-2027, que comenzó el 15 de agosto y se prolongará hasta el Domingo de Pentecostés de 2027, previsto para el 16 de mayo. Se trata de un periodo especialmente relevante para la comunidad rociera, al coincidir con la Venida de la Virgen a Almonte.
Siete años después de la anterior Venida
El traslado de 2026 recupera el ciclo ordinario de la Venida de la Virgen del Rocío a Almonte, que se celebra cada siete años desde 1971. La anterior tuvo lugar en 2019, por lo que la llegada de este jueves supone el regreso de la Patrona almonteña a su pueblo siete años después.
La pandemia modificó excepcionalmente el calendario habitual. La Virgen permaneció en Almonte durante un periodo más prolongado de lo acostumbrado y regresó a la aldea de El Rocío en junio de 2022. El traslado de este año recupera, por tanto, la periodicidad tradicional de siete años entre Venida y Venida.
Esta tradición mantiene un fuerte vínculo con la historia de Almonte. Las primeras traslaciones de la Virgen estuvieron relacionadas con rogativas motivadas por sequías, epidemias, guerras y otras circunstancias excepcionales. La documentación histórica sitúa en 1589 el traslado más antiguo conocido, realizado con motivo de una sequía.
Con el paso del tiempo, la Venida se consolidó como una celebración periódica y profundamente vinculada a la identidad del municipio. Desde 1971, el traslado se realiza cada siete años, convirtiendo la llegada de la Virgen a Almonte en uno de los grandes acontecimientos de la religiosidad popular andaluza.
El Rocío Chico y el inicio de la celebración
La Venida de la Virgen se enmarca en los cultos del Rocío Chico, una celebración que recuerda el voto realizado por el pueblo de Almonte en 1813 tras los acontecimientos vividos durante la Guerra de la Independencia.
La programación de 2026 se desarrolló entre los días 16 y 19 de agosto, con cultos, rosario y actos religiosos organizados por la Pontificia, Real e Ilustre Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte. La Agenda Cultural de Andalucía recoge esta celebración y señala la relación entre el Rocío Chico y el traslado de la Virgen a Almonte.
Tras la conclusión de los cultos, la atención se trasladó a la salida de la imagen desde su santuario. El salto de la reja dio paso al recorrido nocturno hacia Almonte, una tradición que vuelve a reunir cada siete años a miles de personas en torno a la Patrona.
Una llegada seguida por miles de devotos
La llegada de la Virgen del Rocío a Almonte ha sido seguida de manera presencial y a través de los medios de comunicación. Desde el inicio del traslado, distintas televisiones, radios, periódicos y medios especializados han ofrecido información sobre el recorrido, los horarios aproximados y la evolución de la procesión.
La ausencia de un horario cerrado para la llegada forma parte de la propia naturaleza de la Venida. El ritmo depende del paso de la imagen, de las paradas, de la afluencia de personas y de las circunstancias meteorológicas. Por ese motivo, los horarios difundidos durante la noche fueron siempre aproximados hasta que la Virgen alcanzó la parroquia.
Finalmente, la imagen entró en el templo durante la mañana del jueves. Allí quedó recibida por la comunidad parroquial y por los devotos que esperaban este momento desde la salida de la aldea. La llegada puso fin a una procesión de gran duración y dio comienzo a los meses de estancia de la Virgen en Almonte.
Almonte recupera a su Patrona
La Venida no es únicamente un traslado físico entre la aldea de El Rocío y Almonte. Para el municipio, la llegada de la Virgen representa el regreso temporal de su Patrona y la recuperación de una presencia que articula buena parte de la vida local durante los meses de estancia.
La parroquia de Nuestra Señora de la Asunción será ahora el punto de referencia para los rocieros que quieran visitar a la Virgen. Las peregrinaciones y los cultos que habitualmente tienen como destino el santuario de la aldea tendrán durante este periodo a Almonte como lugar de encuentro.
El regreso de la Blanca Paloma también tendrá efectos sobre la actividad del municipio. La llegada de miles de visitantes, la celebración de actos religiosos y la presencia constante de peregrinos convertirán nuevamente a Almonte en el centro de la devoción rociera.
La próxima cita: Pentecostés de 2027
La Virgen permanecerá en la parroquia de Almonte hasta el regreso a su santuario, previsto en el entorno de la Romería de Pentecostés de 2027. Será entonces cuando se complete el ciclo iniciado con la Venida de este año y la imagen vuelva a la aldea de El Rocío.
Hasta ese momento, la comunidad rociera vivirá una etapa excepcional en torno a la presencia de la Virgen en Almonte. El Año Jubilar Rociero añadirá una dimensión especial a este periodo, con la previsión de que numerosos peregrinos visiten la parroquia y participen en los cultos programados.
La madrugada y la mañana de este jueves dejan ya una de las imágenes más significativas de la Venida de 2026: la Virgen del Rocío entrando en Almonte después de un largo camino desde su santuario, acompañada por miles de devotos y bajo la lluvia de los últimos kilómetros.
La Blanca Paloma ya está en casa.
Datos principales del traslado de la Virgen del Rocío a Almonte
- Salida desde El Rocío: miércoles, 19 de agosto de 2026, aproximadamente a las 15:27 horas.
- Llegada a Almonte: jueves, 20 de agosto de 2026, alrededor de las 9:30 horas.
- Lugar de llegada: Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte.
- Distancia recorrida: aproximadamente 15,7 kilómetros.
- Duración del traslado: cerca de veinte horas.
- Recorrido: caminos de Los Llanos y Los Taranjales y calles de Almonte.
- Circunstancias meteorológicas: lluvia durante el tramo final.
- Próximo destino de la Virgen: el Santuario de Nuestra Señora del Rocío, tras su estancia en Almonte.
- Regreso previsto: en torno a Pentecostés de 2027.
- Marco especial: Año Jubilar Rociero 2026-2027.










