La Hermandad de Humildad y Paciencia vivió este sábado una jornada que quedará grabada en oro en sus 25 años de historia. Por primera vez, y de manera extraordinaria, procesionó su dolorosa, María Santísima de la Trinidad, por las calles del centro de la ciudad en una salida que congregó a numeroso público para ver esta inédita estampa.
Y fue singular porque esta talla, que fue bendecida en 2023, salió por primera vez a la calle. Y lo hizo, además, procesionando bajo un palio que le fue cedido para la ocasión por la Fraternidad de María Santísima de los Dolores de la localidad sevillana de Carmona. No era el único préstamo. La dolorosa llevaba una saya de la Esperanza de la Yedra y el manto de salida de la Virgen del Traspaso del Nazareno. Junto a ella, iba San Juan Evangelista, que llevaba un mantolín cedido también por el Nazareno.
El apartado musical corrió a cargo de la Banda de Música Maestro Dueñas, de El Puerto, La salida fue el acto central de una efeméride que la corporación del Jueves Santo está celebrando a lo largo de este año por los 25 años de su erección canónica.









