La ciudad de Chiclana de la Frontera vivió en la tarde de este domingo, 26 de julio, una de las citas más tradicionales de su calendario estival con la salida procesional de Santa Ana, poniendo el broche a los actos organizados con motivo de su festividad.
Tras la celebración de la misa rociera en la explanada de la Ermita de Santa Ana durante la mañana y el tradicional repique de campanas, la imagen inició su salida procesional a las ocho y media de la tarde desde la ermita para recorrer las calles de la barriada, acompañada por numerosos fieles y vecinos que no quisieron faltar a esta cita.
El itinerario llevó a Santa Ana por las calles Agustín Blázquez, El Galeón, Novillero Pepín Jiménez, Francisco Liñán, Jesús Nazareno, Plaza Jesús Nazareno, Hormaza, Agustín Blázquez, Hermano Eufrasio, Carabela La Pinta, callejón Brake, Carabela La Niña, Glorieta Hermano Eufrasio, Carabela Santa María y Rafael Guerrero, para regresar finalmente a la Ermita de Santa Ana. El cortejo, formado por distintas representaciones y fieles, concluyendo con una banda de música que acompañó a Santa Ana en su salida procesional.
Uno de los momentos previstos dentro de la jornada fue el lanzamiento de pétalos al paso de la imagen en la Glorieta Hermano Eufrasio, en una celebración que se desarrolló en el marco de la Romería de Santa Ana y que contó también con diversas actividades lúdicas y musicales organizadas en la zona durante toda la tarde y la noche. La programación concluyó con la entrega de reconocimientos, actuaciones musicales y un espectáculo de fuegos artificiales.
La procesión de Santa Ana volvió así a convertirse en el principal acto religioso de unas fiestas profundamente arraigadas en Chiclana, reuniendo a vecinos y visitantes en torno a una de las devociones más tradicionales de la localidad.







