La Real Parroquia de Santa María Magdalena ha escrito este 8 de noviembre una de las páginas más brillantes y emotivas de su historia devocional. En el marco del segundo domingo de noviembre —festividad litúrgica del Patrocinio de Nuestra Señora—, la venerada imagen de Nuestra Señora del Amparo ha sido coronada canónicamente por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, rubricando así siglos de arraigo espiritual y amor filial en el corazón de la feligresía hispalense.
Desde primeras horas de la mañana, la imponente nave de la Magdalena se vestía de gala para acoger a hermanos, devotos y una nutrida representación eclesiástica y civil. La portentosa talla atribuida al maestro renacentista Roque Balduque (siglo XVI), entronizada con su exquisito porte y luciendo las ráfagas y preseas de orfebrería de principios del siglo XVIII restauradas y enriquecidas para la efeméride, presidía una asamblea sobrecogida por el recogimiento.
A las 10:00 horas daba comienzo el solemne pontifical de coronación, concelebrado por el clero parroquial y sacerdotes vinculados a la corporación. En su homilía, monseñor Saiz Meneses glosó el significado teológico de la realeza de María y el valor de su título como «Amparo y refugio» de las almas, incidiendo en que esta coronación visible sobre las sienes de la Madre de Dios y de su bendito Hijo debe traducirse en coronas de caridad viva y compromiso cristiano.
El momento culminante llegó cuando el prelado impuso las preseas sobre el Niño Jesús y la Virgen del Amparo, desatando una cerrada y prolongada ovación unida al repique de campanas y a los cánticos de alabanza. En primera fila, la junta de gobierno encabezada por su hermana mayor, Paquibel Ruiz, exteriorizaba la emoción tras años de intenso trabajo formativo y espiritual, vertebrado además en una relevante obra social canalizada a través de la institución benéfica Regina Mundi.
La jornada, sin embargo, ha estado marcada por el contraste meteorológico. Pese al esplendor vivido en el interior del templo, la hermandad de gloria hubo de adoptar la víspera la difícil pero prudente decisión de aplazar la procesión triunfal de alabanzas ante los desfavorables partes de lluvia que amenazaban la tarde dominical en la capital hispalense.
El cortejo extraordinario —en el que estaba prevista la visita corporativa al Ayuntamiento de Sevilla en la Plaza Nueva y el acompañamiento musical de la Banda de las Cigarreras abriendo paso y la Sociedad Filarmónica del Carmen de Salteras tras el paso— no saldrá a las calles hoy, sino que se trasladará al próximo domingo 15 de noviembre.
Sevilla amaneció hoy con el gozo cumplido de ver coronada a la Reina de la Magdalena; la lluvia ha demorado solo unos días el abrazo de la ciudad en sus calles, pero el Amparo de María ya brilla con rango canónico en la memoria y el corazón de sus devotos.









