La Delegación Diocesana de hermandades y cofradías que encabeza Rafael Guerrero Pinedo como Delegado episcopal ha emitido una circular destinada a las hermandades y cofradías de la Diócesis de Cádiz con motivo del inicio del curso cofrade en el mes de septiembre poniéndoles tareas claras de cara a los próximos meses.
La circular fechada el pasado 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen María, tiene un preámbulo en el que además de recordar la celebración del Año Jubilar se enfatiza en la formación de las Juntas de Gobierno para «conocer y transmitir la realidad de la hermosísima Piedad Popular, tan trascendente en nuestro tiempo y de la que formamos parte intrínseca». En esta tansmisión el principal receptor deben ser los hermanos de las corporaciones a los que «se ha de prestar una especialísima atención, desde la acogida y el acompañamiento, para que sientan y conozcan su pertenencia a la Iglesia Católica por medio de nuestras asociaciones públicas de fieles, algo mucho más importante que cualquier carácter cultural o de otro tipo. Sus derechos como hermanos, el ejercicio de los mismos dentro de la Iglesia, pero también sus obligaciones, han de estar claros para su bien espiritual y para no degradar ni el carácter de hermandad, ni el carácter de católica que debe ser esencial e indudable». Y especialmente dentro de estos hermanos se enfatiza en los jóvenes para los que «su acompañamiento es primordial, no sólo para garantizar el presente y el futuro de nuestras hermandades, sino para cumplir con ese compromiso evangelizador dentro de la Iglesia».
Por ello desde la Delegación Diocesana se ha creído que se deben poner unas tareas en este inicio de curso a las hermandades.
- Hacer cuatro sesiones en las Juntas de Gobierno en las que trabajar sobre unos cuadernillos sobre la Carta Pastoral ‘María, Estrella de la Evangelización’
En 2023 se emitió la Carta Pastora «María, Estrella de la Evangelización» a través de la asamblea de los Obispos del Sur. Posteriormente, en diciembre de 2024 se celebró el II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular.
Y como tarea tras estas dos acciones se propone desde la Delegación Diocesana se han preparado unos cuadernillos en los que, recogiendo el trabajo de las diócesis del sur, se desmenuza el contenido de la Carta Pastoral para su sencillo estudio en cuatro temas.
Este trabajo ya ha sido presentado a los Directores Espirituales de las hermandades, acordándose que, desde el inicio de este curso 25/26, sea preciso que todas las Juntas de Gobierno de la Diócesis realicen este estudio. Serán cuatro reuniones, que según indica la Delegación Diocesana «se podrán realizar en los meses alternos que no coincidan con las reuniones bimensuales que estatutariamente vienen establecidas o de la forma que mejor se vea en cada caso, pero teniendo en cuenta, que habrán de llevarse a cabo dentro del presente curso, tras lo cual se emitirá el oportuno informe por cada Director Espiritual».
Los temas que se resumen en estos cuadernillos tratan directamente de nuestras hermandades, como son: La fuerza evangelizadora de la Piedad Popular, La Piedad Popular en la vida cristiana, Las Hermandades y Cofradías al servicio de la “Nueva Evangelización” y La tarea evangelizadora de las Hermandades.
2. Reuniones con los vocales de Juventud de las hermandades con encuestas
Como se indicaba en el preámbulo de las tareas la formación de los jóvenes se marca como elemento indispensable. Por ello, desde este inicio de curso, se van a llevar a cabo, por la Delegación Diocesana, reuniones en cada Consejo Local, con los Vocales de Juventud de las Hermandades que lo componen, para comentar la realidad de cada lugar, con la realización de una encuesta para que todos los jóvenes puedan exponer sus opiniones, y poniendo en común las actividades que se estén realizando para compartir todo aquello que sea interesante, con el fin de fijar unas líneas de actuación para esta misión.
3. Redacción de un régimen base de derechos, infracciones y sanciones
Según indica Rafael Guerrero en su circular durante los últimos meses «desgraciadamente se han producido algunos problemas entre hermanos, que han puesto en evidencia la falta de un régimen general en nuestras hermandades que establezcan claramente aquellas actuaciones que no son acordes con la vida de un cofrade, dentro de su Hermandad, así como los procedimientos de corrección fraterna y, en casos más graves, de sanciones que deban acordarse».
Dice el Delegado Diocesano en su circular que «no se trata de perseguir, todo lo contrario, se trata de dar garantías a los hermanos y hermanas para que no se vean sorprendidos por actuaciones frente a ellos no previstas estatutariamente, así como para que conozcan sus derechos dentro de la Iglesia como miembros de una asociación pública de fieles» y a lo que afirma que «ni se pueden conculcar los derechos de los hermanos, ni se puede judicializar civilmente lo que son relaciones que se han solucionar entre hermanos».
No se refieren a cuestiones que, por su gravedad, han de resolver los tribunales civiles y penales, cualquier delito es más deplorable para un cristiano que para cualquier otra persona, sino cuestiones internas, como resoluciones de cabildos o juntas de gobierno, que sólo podrán resolverse por los órganos que la Iglesia tiene establecido para ello por su carácter eminentemente espiritual.
Con este fin, se va a designar un grupo de trabajo que, al igual que existe un Estatuto Base, desarrolle un Reglamento Base de Régimen Disciplinario que sea una garantía para todos los hermanos y, también, para todas las Hermandades.
4. Recordar la necesidad de partida de bautismo en las altas de hermanos
Según se indica desde la Delegación Diocesana de hermandades se están conociendo casos en los que miembros de las hermandades no están bautizados.
Se acepta a una persona no bautizada que acuda a una hermandad para, desde ella, iniciar un camino catecumenal que le lleve a recibir el bautismo, lo que no se admite es a personas no bautizadas (sobre todo se están dando casos de niños y jóvenes) que no tengan intención de integrarse en la Iglesia ni recibir los sacramentos de iniciación.
Es por ello que se ruega una especial atención, en el momento de dar de alta a un hermano, para requerirle la partida de Bautismo y, según la edad, orientarle como una necesidad imperiosa, a la catequesis necesaria para recibir la Primera Comunión y la Confirmación.
5. Obligación de presentar el certificado de los cursos de formación cofrade
Desde la Delegación Diocesana se habla en esta circular de «obligación» de presentar el certificado de haber realizado los cursos de formación cofrade o declaración de encontrarse realizándolos o de comprometerse a iniciarlos en la primera convocatoria.
Para ello se recuerda que en la actual redacción del Estatuto Base para las Hermandades y Cofradías de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, se establece (artículo 45.40) que para poder desempeñar el servicio como miembro de una Junta de Mesa, es necesario haber realizado o estar realizando los Cursos de Formación Cofrade ofrecidos por nuestro Obispado.
Dice el Delegado Diocesano en su escrito que «hasta el momento la respuesta ha sido buena, debemos congratularnos por ello, pero no suficiente» y añade que «existen todavía hermandades de las que prácticamente ningún miembro ha recibido dichos cursos lo que, dada la multitud de canales para seguirlos, tanto presenciales como virtuales, no es comprensible».
Ante esta circunstancia, se establece que, para todos los Cabildos de Elecciones que se convoquen a partir de este momento, se requiera por la Mesa Electoral, junto con la documentación recogida en el artículo 45 del Estatuto Base, el certificado acreditativo de haber realizado los Cursos de Formación Cofrade o el justificante de estar matriculado para realizarlos en el próximo curso. Aquellas personas que no han podido matricularse, deberán presentar un compromiso por escrito de que lo harán en el curso 2026/2027 de tal manera que, llegado el inicio de éste, de no estar matriculados, cesarán automáticamente como miembros de la Junta de Mesa a la que pertenezcan.
Este requisito, si bien en este momento sólo se fija para los miembros de la Junta de Mesa, próximamente habrá de establecerse para toda la Junta de Gobierno.






