Cuando llega el cuarto día del Quinario a Nuestro Padre Jesús Nazareno los cofrades isleños saben que la fecha en el calendario está marcada con uno de los conciertos más representativos de la Cuaresma; el que lleva por nombre al alma mater durante buena parte de su historia de la Banda de Música del Nazareno: Rafael Huertas Soria.
Un concierto que cada año quiere ser la cita más especial de esta formación musical en la Cuaresma y para la cual siempre guardan algunos de las marchas de estreno o novedades que se podrán ver la próxima Semana Santa. Pero esta vez fue algo más.
Ante una Iglesia Mayor abarrotada de público la banda que dirige Juan Luis Álvarez Llave se presentó con un primer cambio; la uniformidad. Atrás queda el uniforme que ha venido ofreciendo la banda en la última década y con reminiscencias -como esa corbata rojiza- a su primera indumentaria la banda quiere también poner aquí un punto de inflexión en su historia. Y es que no solo es un cambio estético sino también una declaración de intenciones a futuro; la del Nazareno es una banda consolidada y con mucho futuro.
Así se demostró en un concierto en el que en un primer momento, tras los dos campanazos oportunos sonó el himno de la hermandad -y de nuestra Semana Santa-, ‘Jesús Nazareno’ que no puede faltar en esta cita. Tras ello de todo un poco, actual y clásico, desde ‘La Estrella Sublime’ a ‘Amōrem’ pasando por ‘Virgen del Darro’. De todos los registros, para todos los gustos.
Pero a partir de aquí la formación musical quiso entrar en una nueva etapa, un momento de estrenos. El primero llegó de la mano de una composición de Cristóbal López Gándara titulada ‘Santo Entierro’ una marcha excepcional que seguro calará en los repertorios y que llevaba la dedicación al Titular cristífero de la Hermandad de la Soledad de Cádiz por el aniversario que este año celebran. Tras esto otro estreno, y otra marcha con la firma de López Gándara titulada ‘Dios te Salve, Dolores’ que no es más que una adaptación a marcha procesional de la plegaria que para esta hermandad compusiera Manuel Ángel Cano y que ayer contó con el Coro San Juan de la Cruz para su parte vocal.
No quedaron aquí los estrenos puesto que, para finalizar el concierto, y tras unas palabras del cofrade José María Belizón Reina, se interpretó ‘Esperanza Nuestra’ una marcha de Pablo Ojeda Jiménez de un corte alegre, con importantes aportaciones en el metal y las cornetas, que seguro también gustará en las hermandades más bulliciosas.
Finalizaba de esta manera un acto -en el que también se reconoció a algunos componentes por su trayectoria- en el que la música fue la única protagonista. Y como es mejor oirlo que escribirlo, a continuación les dejamos una lista de reproducción con el concierto ‘marcha a marcha’ al completo.







