El obispo auxiliar de Sevilla, Ramón Darío Valdivia, aseguró en un encuentro con periodistas que la Iglesia católica está abierta a cambiar la fecha de celebración de la Semana Santa y aceptar la que propongan los ortodoxos.
Así lo ha explicado este miércoles en un encuentro con periodistas para presentar la celebración ecuménica por el 1.700 aniversario del Concilio de Nicea, que se celebrará este jueves a las 20:00 horas en la Catedral de la Almudena. La celebración ha sido preparada de forma conjunta por las distintas confesiones cristianas.
«Otro de los elementos que hace Nicea es intentar poner una fecha para celebrar la Pascua, nosotros seguimos manteniendo de alguna manera las diferencias pero no son tanto teológicas como cuestiones de calendario. Mientras que la ortodoxa está celebrando con un calendario juliano, de los emperadores, la católica sigue con el calendario gregoriano, de manera que hay esas diferencias pero no son tanto cuestiones teológicas», ha explicado Valdivia.
El obispo ha asegurado que «la Iglesia Católica no tendría ningún problema en poder aceptar» la fecha que se proponga. «Plantearía cuestiones difíciles pero no hay un sentido de hostilidad hacia ese punto ni muchísimo menos», ha señalado.
Actualmente, la Pascua de Resurrección se rige por el calendario lunar celebrándose el primer domingo después la primera luna llena de primavera. Si bien, al seguir diferentes calendarios católicos y ortodoxos, la fecha de celebración no coincide.
En todo caso, han destacado que el hecho de que este jueves se vaya a hacer una celebración ecuménica en la Catedral de la Almudena es «un signo de esperanza».
Durante la celebración, las diferentes iglesias (católica, ortodoxas, anglicanas, evangélicas) leerán una declaración conjunta en la que manifestarán su «compromiso» de dejar de ser un día «un plural» para ser «una única Iglesia», según ha destacado Vázquez.
Según ha precisado, las Iglesias cristianas tienen la misión común de «anunciar Cristo en un mundo secularizado» y ha añadido que la división que existe actualmente es «una situación anómala y resta credibilidad al mensaje».
«En medio de una sociedad polarizada, podemos unirnos y dar ese signo de esperanza, de que estamos comprometidos a trabajar juntos», ha subrayado Vázquez.






