La Hermandad Matriz de Almonte ya está en la aldea, después de un camino que partía ayer del municipio almonteño cargado de fe y simbolismo. No en vano, la Matriz vive el preludio de lo que será otro gran momento dentro del universo rociero: la venida de la Virgen 2026. Después de 7 años de espera, la Blanca Paloma regresará junto a los almonteños a su pueblo coincidiendo con la celebración del Rocío Chico.
Sin embargo, eso será dentro de tres meses. Ahora, toca Rocío y ayer emprendían su tradicional salida hacia la aldea. La intensa jornada comenzaba este miércoles a primera horas de la mañana en la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. Allí, el hermano mayor de la Hermandad del Rocío de Almonte, Juan de los Santos Cano, hacía su llegada para recoger el Simpecado y trasladarlo hasta El Chaparral, donde tuvo lugar la Misa de Romeros.
Finalizada la misa, la insignia de la Hermandad Matriz recorrió las calles principales de Almonte arropada por una marea de devotos y poco después daba comienzo de forma oficial el histórico camino de Los Llanos.
Alrededor del mediodía, sobre las 13:00, daba comienzo el peregrinar de la comitiva hasta la aldea, pasando por puntos simbólicos como el Hogar del Pastorcillo, a las 14:00; la Venta Camacho, a las 16:00; Matalagrana, alrededor de las 17:00 y Las Parcelas, a las 18:39. Sobre las 22:00 llegaba la Hermandad a la aldea y a las 23:00 pisaba, al fin, el Santuario.
Desde el Ayuntamiento de Almonte han querido destacar y agradecer «el enorme trabajo de policías, sanitarios, Guardia Civil y de todos los trabajadores que cuidan estos días de las hermandades y peregrinos». Han dado las gracias por «por el esfuerzo, compromiso y dedicación», deseándoles «mucho ánimo en estos días tan intensos».







