Tras la información que adelantábamos esta misma mañana sobre la búsqueda por parte de la Hermandad de los Desamparados de una cuadrilla para el paso de palio de la Virgen de los Desamparados a 71 días del Viernes Santo, el equipo de capataces de José de la Cruz ha emitido un comunicado en el que plantean desde su punto de vista como se ha llegado a esta situación.
El equipo de capataces en este comunicado tienen como objetivo —según explican— de “evitar equívocos y falsas interpretaciones” y por respeto a los 70 cargadores que continúan comprometidos con la salida del Viernes Santo.
En el texto, el equipo reconoce que, tras el elevado número de bajas registradas después del último Viernes Santo, llegó a plantearse abandonar su labor en la hermandad después de casi quince años de servicio, circunstancia que fue trasladada a miembros de la Junta de Gobierno. Sin embargo, aseguran que decidieron continuar, animados por el respaldo recibido y por el compromiso adquirido para sacar los tres pasos durante toda la legislatura, con la intención de revertir la situación.
Como medida extraordinaria, se organizó un tallaje durante tres días —algo inédito hasta la fecha— que permitió sumar nuevas incorporaciones, aunque insuficientes para alcanzar, a juicio del equipo, un número de cargadores que garantizara la seguridad y la dignidad del trabajo. Pese a ello, sostienen que exploraron alternativas hasta después de Navidad, sin éxito.
Ante la falta de soluciones, afirman que comunicaron al Hermano Mayor que solo podrían hacerse cargo de un paso, al considerar que asumir más sería “engañarse” a sí mismos y a la hermandad. El comunicado justifica el retraso en tomar esta decisión en el respeto a la palabra dada y al compromiso de apurar “hasta el último instante” para cumplirlo.
El equipo también apunta a una dificultad estructural: el Viernes Santo es una jornada en la que “la mayoría de la gente no quiere sacar pasos”, lo que, unido a la existencia de otras opciones más atractivas en el mundo de la carga, habría agravado la crisis de efectivos.
Finalmente, los capataces insisten en que hacen pública su versión por sentido de la verdad y para frenar especulaciones, califican la decisión como especialmente dolorosa y piden respeto tanto para ellos como para la Hermandad de los Desamparados, a la que consideran perjudicada por “la falta de compromiso” que, denuncian, se está viviendo.
A continuación dejamos el literal del comunicado expuesto por el cuerpo de capataces de José de la Cruz en sus redes sociales:
Ante la noticia que acaba de aparecer en prensa y, por respeto a los 70 cargadores que a día de hoy siguen comprometidos con el Viernes Santo, creemos necesario aclarar públicamente nuestra versión de lo sucedido para evitar equívocos y falsas interpretaciones.
Tras las numerosas bajas producidas después del pasado Viernes Santo, el equipo de capataces llegó a plantearse dejar la hermandad tras casi quince años de servicio, circunstancia que fue comunicada a miembros de la Junta de Gobierno. Animados por ellos y por el compromiso adquirido con la hermandad para sacar sus pasos durante toda la legislatura, se decidió seguir trabajando con el objetivo de revertir la situación.
Para ello, se llevó a cabo un tallaje durante tres días —algo inédito hasta la fecha— en el que, si bien recibimos un número considerable de nuevas incorporaciones, estas no fueron suficientes para alcanzar el número de cargadores que consideramos necesario para trabajar con las garantías, seguridad y dignidad que merece la hermandad.
Aun así, y en nuestro afán por encontrar una solución, continuamos trabajando en distintas alternativas hasta pasada la Navidad. Al no prosperar ninguna de ellas, se comunicó al Hermano Mayor que, muy a nuestro pesar, solo podíamos hacernos cargo de un paso, ya que asumir más supondría engañarnos a nosotros mismos y a la propia hermandad.
Algunos podrán preguntarse el motivo de la tardanza en la toma de esta decisión. La explicación es sencilla: el equipo dio su palabra a la hermandad para sacar anualmente sus tres pasos durante los cuatro años de legislatura, y fue precisamente por respeto a ese compromiso por lo que se trabajó hasta el último instante.
Lamentablemente, el Viernes Santo es una jornada en la que la mayoría de la gente no quiere sacar pasos —como demuestra la negativa de las distintas alternativas planteadas— y esto, unido a la aparición de otras opciones más atractivas en el mundo de la carga, nos ha conducido a esta situación.
Creemos firmemente que la verdad solo tiene un camino, y consideramos justo hacerla pública para que nadie se vea inducido a engaño ni a especulaciones infundadas.
Para nosotros ha sido una decisión especialmente dura, por lo que rogamos respeto, del mismo modo que pedimos respeto para nuestra querida Hermandad de los Desamparados, la cual creemos que no merece la falta de compromiso que se está viviendo.
El Equipo de Capataces.






