El Cirio Pascual del Santo Cristo: breve catequesis

Inauguramos el Tiempo Pascual, que abarca cincuenta días desde el Domingo de Resurrección hasta Pentecostés: la venida del Espíritu Santo, Don por excelencia de Cristo Resucitado a su Iglesia.

Y comenzamos este hermoso tiempo florido con la Vigilia Pascual, “madre de todas las vigilias” –según nos dice San Agustín–, en la que se bendice el fuego, del que se toma la luz para encender el Cirio Pascual, signo de Cristo Luz del mundo. Este Cirio para que exprese bien lo que significa:

            + ha de ser de cera, no de plástico, para que pueda consumirse y expresar cómo la vida se va gastando al servicio de Dios y de los hermanos. En la oración de bendición se dice: “Te rogamos, Padre santo, que este cirio, consagrado a tu nombre, arda sin apagarse, para destruir la oscuridad de esta noche”

            + nuevo cada año, para que se signifique la vida nueva

            + relativamente grande, que expresa la grandeza de Cristo

            + a ser posible pintado, que se realce lo vivo, no una pegatina.

En el Cirio de la Parroquia del Santo Cristo se ha grabado este año 2021:

1º.- La CRUZ de fondo, que es la señal del cristiano, donde Jesucristo manifestó su amor hasta el extremo, en obediencia al Padre y por la salvación de todos los hombres.

2º.- Las huellas de la Pasión, como son: la CORONA DE ESPINAS y los CLAVOS, indicando que el que ha Resucitado es el mismo que ha muerto en la Cruz. Su cuerpo es el mismo, no es un cuerpo aparente.

Muchas veces en la imaginería sagrada representan a Cristo Resucitado sin apenas resaltar las huellas de su Pasión: unas gotas de sangre que casi ni se ven, los clavos que ni se aprecian, el costado que parece más el torso de uno que se lo ha forjado a base de gimnasio que otra cosa. En definitiva, muchas imágenes del Resucitado destacan mucho la humanidad y muy poco la divinidad; los comparo a veces cuando uno sale duchado del gimnasio. No dan devoción alguna.

3º.- En la parte superior la primera letra del alfabeto griego: ALFA y en la parte inferior, la última letra del alfabeto griego: OMEGA, indicando cómo Cristo es Señor de la historia, Principio y Fin del tiempo, Aquel que da pleno sentido a la humanidad.

4º.- A los lados del tramo vertical y horizontal se pinta el año que transcurre, esto es, 2 0 2 1, diciendo el sacerdote al señalar cada número del año:

2:  suyo es el tiempo

0:  y la eternidad

2:  a Él la gloria

1:  por los siglos

5º.- En el Cirio Pascual está incluido la vida de la Iglesia, este año realzando el Año extraordinario dedicado a San José, patrono de la Iglesia universal, con la VARA DE SAN JOSÉ.

6º.- Y, como Cristo Resucitado no es indiferente al sufrimiento humano, al contrario, su vida ha aceptado libre y voluntariamente todo sufrimiento para redimirlo de las consecuencias del pecado e iluminarlo con la luz de su Resurrección; por eso en el Cirio Pascual podéis apreciar el CORONAVIRUS presente en el mundo entero, como signo del sufrimiento que padecen millones de personas, hermanos nuestros, y que sólo encuentra su verdadero y auténtico sentido en la Cruz gloriosa de Cristo.

7º.- Y culminando esta catequesis plástica, en la parte superior podéis apreciar un lema que dice en latín: MORS MORTEM SUPERAVIT, que quiere decir: nuestra muerte ha sido vencida por la Muerte (de Cristo).

Toda una Buena Noticia que presidirá los cincuenta días de Pascua y que, al ser colocado dicho cirio junto al ambón de la Palabra de Dios y a la vista de todos, quiere ser una continua invitación:

+ en primer lugar, a que lo miremos y caigamos en la cuenta que nuestra vida está llamada a ser luz para los demás, con mi palabra y comportamiento.

+ en segundo lugar, a que nos alegremos de la victoria de Cristo, Nuestro Señor, sabiendo que nuestra vida unida a la suya participará no sólo del sufrimiento y de la muerte, sino también de su resurrección. Podemos decir con toda verdad que es una “buena sobredosis” de esperanza para nuestra vida que, por desgracia, adolece tantas veces de esta esperanza sobrenatural al vernos sumergidos y –yo diría—“enfangados” en las angustias y preocupaciones de esta vida, que nos hace olvidar que hay Alguien que YA ha vencido al pecado, a la muerte y al Demonio, como es Jesucristo, única Esperanza del hombre y del mundo.  

+ y, en tercer lugar, a que cuando veamos consumirse este hermoso Cirio, recordemos cada uno de todos los fieles de la Iglesia: “así tiene que ser mi vida: una vida entregada que da culto a Dios y que ama sirviendo a los hermanos”.

Feliz y santa Pascua de Resurrección a todos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *