Ayer, tras la Función del 8 de diciembre en honor a la Virgen de las Merecedes y antes de la apertura del Besamano, la Hermandad de los Desamparados hizo entrega de la insignia de plata de la cofradía al hermano de esta corporación Jaime Zaragoza Ibáñez, en reconocimiento a la labor que ha desempeñado en esta hermandad como vestidor de las Titulares marianas desde hace cuarenta años. Y así mismo por su profesionalidad, compromiso, generosidad y cariño hacia la hermandad.
Jaime Zaragoza además de haber sido hasta ahora el vestidor de la cofradía, coordina y dirige el taller de bordados; gracias a su labor y a la de las personas que desinteresadamente lo integran, la hermandad ha podido mejorar este aspecto patrimonial desde su creación.
La hermandad quiso que este reconocimiento, entregado por su Hermano Mayor -Antonio Martínez Cortés-, sirva como recuerdo destacado de su etapa como vestidor en la hermandad y parte fundamental de su historia y de la imagen que María Santísima de los Desamparados y Nuestra Señora de las Mercedes han mostrado a sus devotos hasta ahora.






