Sollozos, lágrimas, y la voz de Lola Martínez de fondo. Esta es la banda sonora que ha despedido hoy al Señor de Columna antes de ser llevado a Sevilla para su restauración por el isleño Pedro Manzano Beltrán.
Y es que esta tarde ha sido de mucha emoción para los hermanos de Columna que tras exponer en veneración durante toda la jornada a su Titular cristífero, a las siete de la tarde participaban de la eucaristía de despedida que ha oficiado el Rvdo. P. Ignacio Fernández de Navarrete Bedoya, vicario parroquial de la Iglesia Mayor.
Tras la eucaristía los hermanos se han reunido junto al altar de diario de la corporación donde, en su zona baja, estaba el Señor de Columna. Allí se ha dado lectura al decreto de retidada al culto de la imagen tras lo cual el hermano más antiguo junto al de menos antiguedad en la nómina de la hermandad han velado al Señor tras serle retirado el cordón que anuda sus manos a la columna y las potencias por parte del mayordomo de la corporación.
Con esta estampa del Señor de Columna sin potencia ni cordón, y velado por una fina tela que dejaba ver al completo su imagen los hermanos se han despedido con una mirada en la cercanía hasta su regreso posterior a la restauración, que se estima se dilate entre los próximos meses para estar, de nuevo repuesto al culto, ante una nueva Cuaresma.
El Señor de Columna se va a Sevilla, para regresar saneado, restaurado, con el aspecto más cercano a su origen, en las manos de Vicente Tena.







