El cambio en el calendario de la festividad de San Antón en San Fernando no ha tenido el efecto esperado. La celebración, que tradicionalmente se realizaba en enero, se ha trasladado este año a fechas posteriores, pero la respuesta del público ha sido más baja de lo habitual.
A pesar de la programación organizada por el Ayuntamiento de San Fernando, que incluía actividades pensadas especialmente para familias y niños, la asistencia no alcanzó los niveles de otras ediciones. El auditorio del parque, uno de los espacios principales del evento, registró una menor afluencia de personas en comparación con años anteriores.
El cambio de fecha se planteó con la intención de mejorar la experiencia, buscando una climatología más favorable y una mayor participación. Sin embargo, en esta primera edición celebrada en primavera -y fuera de su fecha tradicional de enero-, la medida no ha terminado de convencer o atraer al mismo número de asistentes.
Aun así, la jornada mantuvo sus principales actividades, centradas en el disfrute familiar y en la concienciación sobre el cuidado de los animales, elementos clave de esta festividad en la localidad. También se realizó la bendición de los animales, pero no a la hora indicada sino bastantes minutos antes, debido a la escasez de público que se venía registrando en el ya mediodía del domingo.






