Este mediodía la Parroquia Vaticana y Castrense de San Francisco ha acogido la eucaristía de despedida de Gonzalo Núñez del Castillo como párroco de la misma después de 18 años. Una eucaristía que ha estado repleta de fieles que han acudido a darle el último adiós, como párroco, al gaditano que hace 18 años entrara a sustituir al Rvdo. P. Javier Orpinell al frente de este templo de doble jurisdicción.
La ceremonia contó con representaciones civiles, militares y cofrades en los primeros bancos así como una amplia representación de los distintos grupos de la parroquia que arroparon esta celebración que contó con el acompañamiento musical de la Coral Logar de la Puente, en una excelente participación como acostumbra.
La eucaristía fue oficiada por el propio Núñez del Castillo, acompañado por distintos sacerdotes, diocesanos y castrenses, contando con la participación del Vicario de la Armada Española, el Rvdo. P. Vicente Hernández Chumillas, que realizó la homilía de la celebración por petición del propio Gonzalo Núñez del Castillo.
Antes de finalizar la eucaristía tomó la palabra el Vicario parroquial de la Castrense, el Rvdo. P. Gonzalo Prados, para realizar una intervención sobre la figura de Núñez del Castillo. Casualidad o causalidad, en ese momento se fue la luz eléctrica del templo, quizás como una señal sobre lo que se exponía… o no. Tras las palabras del sacerdote castrense volvió la luz eléctrica al templo, momento en el que comenzó la entrega de recuerdos. El primer de ellos por parte de la comunidad parroquial consistió en una imagen del Beato Marcelo Spínola con dos leyendas muy significativas.
Tras esto llegó el regalo por parte de las cinco hermandades de la parroquia materializado en copón y un cáliz para el desarrollo del ministerio sacerdotal en su nueva encomienda diocesana como administrador parroquial de la de San Marcos de nuestra ciudad. No fue el último guiño por parte de las hermandades puesto que tras estos dos regalos la Hermandad de la Expiración entregó el título de Hermano honorario de esta corporación aprobado en cabildo el pasado mes de julio.
Antes del canto de la Salve marinera y la despedida de la eucaristía tomó la palabra el propio Núñez del Castillo que afirmó estar nervioso ante esta intervención. Fue, como no podía ser de otra forma, palabras de agradecimiento a jerarquías y fieles, a unos y otros que han compartido este tiempo en el que ha estado al frente de la parroquia de San Francisco, también los que ya no están. No pudo dejar de emocionarse en su intervención que terminó con un «no es un adiós, es un hasta siempre» tras la cual los presentes respondieron con un amplio aplauso.
Finalizan aquí 18 años al frente de San Francisco, un tiempo que no es habitual en los destinos de párrocos castrenses y que en esta ocasión cumplió la mayoría de edad.
Finalizada la eucaristía algunos feligreses a los que se sumó algunos fieles y devotos del gañoterismo pasaron a las dependencias parroquiales donde se sirvió un pequeño ágape para la celebración de esta jornada. En este momento se entregaron otros detalles, por parte de la Armada Española -con un recuerdo muy simpático en forma de pieza de cabeza de su uniformidad-, de Francisco Ruiz Brenes ‘Superpaco’ – y de los catequistas de la parroquia -en forma de otra imagen del Beato Marcelo Spínola-. La alcaldesa, Patricia Cavada, no dejó pasar la ocasión para hacer una intervención de agradecimiento a Núñez del Castillo por su cercanía y afinidad.








