En la Iglesia conventual del Carmen se celebran en estos días distintos actos que tienen como nexo el Santísimo Cristo de la Salud, el portentoso crucificado que se venera en este templo isleño.
Si el pasado miércoles fue una conferencia a cargo de Salvador Fornell Manito, este pasado jueves el crucificado del Carmen presidió una oración poética en la que música -en distintas variantes- y oración se unieron en un acto de meditación en el que la ausencia de luz artificial en el templo hizo que el recogimiento se apoderara de todo el acto.
El imponente crucificado presidía el rezo desde el presbiterio, solo alumbrado con una tenue luz.







