No pasa semana que símbolos relacionados con el cristianismo no reciban percances a causa de vándalos que campan a sus anchas por las calles de San Fernando.
En las últimas semanas ha sido la casa de hermandad de la Divina Pastora, el monumento al cargador de la calle Rosario o el azulejo del XXV aniversario de la cuadrilla de hermanos cargadores de Columna los que han recibido las visitas -casi siempre en fin de semana- de estos vándalos que han destrozado o dañado algunos de estos elementos. A esto se añade también el robo de parte de la decoración navideña que habían montado los vecinos de la calle Jesús de la Misericordia hace tan solo unos días.
Y en esta ocasión, siendo Navidad, estos vándalos han atacado el Belén que se muestra en el cancel exterior de la Iglesia Mayor parroquial. Al mismo le han destraozado parte del suelo, levantando buena parte del mismo en la zona exterior cercana al cancel, han volteado al Niño Jesús -situado desde el pasado 24 de diciembre- y han esparcido sobre éste paja de la que estaba en la parte inferior de la cuna.
Sin duda un nuevo ataque que se suma a la lista de estos vándalos que campan a sus anchas por las calles isleñas con gestos que, casualmente, se centran en los últimos meses sobre símbolos de la religión católica.







