Los hermanos de la Expiración celebraban ayer cultos mensaules, una eucaristía que daba comienzo a las ocho de la tarde y que se quiso utilizar también como acción de gracias por los frutos espirituales obtenidos con la Coronación Canónica de María Santísima de la Esperanza.
La celeración fue oficiada por el Rvdo. P. Jairo González Rodríguez que en unas semanas será el nuevo párroco de la Castrense y que en su homilía enlazó, de manera certera, el evangelio del día con la Coronación de la Santísima Virgen y todo lo vivido en el seno de la Hermandad de la Expiración en los últimos meses.
La Santísima Virgen se exponía en la zona baja de su altar de diario, luciendo la corona de Coronación. Durante las ofrendas se hizo una muy especial, englobando el agradecimiento a todas las personas que han participado de esta Coronación Canónica. Para ello sobre una bandeja se incluían distintos objetos ofreciéndose:
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El empeño y la entrega de nuestra Hermandad de la Expiración: hermanos y hermanas, junta de gobierno, cargadores, músicos, acólitos, y todos los que, en lo visible y en lo oculto, han dado lo mejor de sí.
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La colaboración de las instituciones: la Armada, el Ayuntamiento y el Consejo Local de Hermandades y Cofradías; que el Señor recompense su servicio al bien común y bendiga su vocación de custodiar y cuidar.
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El arte y la delicadeza de quienes embellecen el culto: el equipo de priostía y mayordomía, el vestidor y su camarista, el florista; que su esmero sea incienso agradable a Dios.
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La voz y el testimonio: del pregonero, de los medios de comunicación social y de cuantos han anunciado con palabras y gestos esta fiesta de fe; que su anuncio siga encendiendo corazones.
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La fe del pueblo: devotos y bienhechores, familias enteras, niños y mayores; sus oraciones, promesas y sacrificios, sus lágrimas y su alegría.
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Y damos gracias por los sacerdotes que, con su disponibilidad y celo pastoral, han acompañado y servido a esta Coronación Canónica: que el Señor los fortalezca en su ministerio y los colme de sus bendiciones.
De esta manera quisieron agradecer los hermanos de la Expiración todo lo bueno obtenido con la Coronación de la Virgen de la Esperanza.







