En la mañana de este domingo se llevó a cabo el relevo al frente de la Iglesia de la Divina Pastora, con la toma de posesión del nuevo párroco el Rvdo. P. Antonio Jesús López García-Mohedano tras 18 años en los que esta encomienda ha estado a cargo del Rvdo. P. Luis Palomino MIllán.
Este acto se ha iniciado a las once y media de la mañana en una celebración eucarística que ha estado oficiada por el Rvdo. P. Cristóbal Flor Domínguez, Delegado ad omnia (cargo equivalente al de Vicario General) de la Diócesis de Cádiz). En la misma ha participado el Rvdo. P. Francisco J. Núñez, Arcipreste de San Fernando así como el Rvdo. P. Pedro López.
La celebración comenzó con la lectura del decreto de nombramiento por parte del administrador apostólico, Monseñor Ramón Valdivia, en la que se nombraba al nuevo párroco del templo pastoreño y que fue leída por el Arcipreste isleño. Una celebración en la que los distintos grupos parroquiales han participado con el acompañamiento musical del Coro parroquial.
Tras esto se llevó a cabo la profesión de fe y la promeda de fidelidad por parte del Rvdo. P. Antonio López, manifestando públicamente su comunión con la fe de la Iglesia y su voluntad de ejercer fielmente el ministerio pastoral que le ha sido encomendado. El resto de la celebración se desarrolló como una eucaristía al uso en la que, tras la homilía del Rvdo. P. Cristóbal Flor, se llevó a cabo los ritos propios de toma de posesión. Unos ritos en los que se hace la renovación de las promesas sacerdotales -expresando públicamente su disposición para servir al Pueblo de Dios-, la Palabra de Dios -mediante el Evangelio, con la misión de enseñar la fe de la Iglesia-, la pila bautismal -como puerta de entrada a la vida cristiana-, la sede penitencial, el altar y el sagrario -recibiendo las llaves del mismo-.
Antes de finalizar la eucaristía el nuevo párroco tomó la palabra para agradecer a los presentes en esta jornada, a los sacerdotes, familiares y amigos destacando que antes que cualquier cargo lo importantes es «amar y dejarse amar». Tuvo palabras de agradecimiento a los feligreses y especialmente a las hermandades, de las que dijo «conozco, el Padre Luis me lo ha explicado la importancia que tienen las hermandades en la vida de esta ciudad y en nuestra parroquia. Deseo que caminemos juntos cultivando una autentica fraternidad y procurando que nuestras hermandades sean siempre lugares de encuentro con Jesucristo y de transmisión en la fe».
A toda la comunidad el Rvdo. P. Antonio les dijo «no vengo a hacer mi parroquia, vengo a formar parte de la vuestra. No vengo con grandes proyectos personales, sino con el deseo de que juntos pongamos a Jesucristo en el centro de nuestra vida» y añadió «quisiera que esta parroquia fuese una casa de puertas abiertas, donde se rece, donde se celebre con alegría la fe, donde las familias encuentren apoyo, los jóvenes descubran su vocación y quienes sufren encuentren consuelo» finalizando con «Todo con María, nada sin Ella».
Unas palabras que fueron aplaudidas por los fieles congregados en la misa parroquial y que sirvieron también como final de la eucaristía antes de unas últimas palabras también del párroco saliente.
Comienza una nueva etapa en la Iglesia de la Divina Pastora.










