El pasado viernes el sacerdote Lázaro Albar Marín tenía su misa de despedida de la comunidad de San José Artesano de la que ha sido párroco en los últimos 11 años así como ejerciendo hasta la actualidad el cargo de Vicario de la zona de la Bahía de Cádiz y la Janda.
Un sacertdote que ha vuelto a aunar a los distintos grupos que conviven en el templo de San José Artesano y que ha dado un impulso dentro de la materia de la formación espiritual con un aumento considerable en los distintos carismas acogidos en este templo durante los últimos años.
Quizás su faceta más desconocida sea la de artista, para lo cual se formó en Bellas Artes en la Real Academia de Bellas Artes de Santa Isabel de Hungría de Sevilla antes de encontrar su vocación al sacerdocio. Una vez dentro de su etapa pastoral no ha olvidado sus conocimientos y amor por la pintura y es por ello que a través de los iconos bizantinos sigue desarrollando su faceta artística en la actualidad.
En los iconos el Rvdo. P. Lázaro Albar Marín encuentra la forma de concatenar su faceta artística con la espiritualidad ya que no consiste únicamente en realizarlos, es una dimensión mayor a la puramente artística. Se escriben y luego se leen. Y por ello nada mejor que en su despedida como párroco de San José Artesano llegar de su mano a conocer su última obra, una interpretación del icono de San Damián que se conserva hoy en la Basílica de Santa Clara de Asís, mientras que una réplica se encuentra en la Iglesia de San Damián, donde San Francisco tuvo su visión.







