Tras la eucaristía de ocho y media de la tarde del pasado domingo la Archicofradía del Carmen añadió un nuevo acto entre los que se celebran en el mes de julio con motivo de la próxima festividad de la Santísima Virgen, el 16 de julio.
De igual manera que realizan hermandades como San José, Medinaceli o Nazareno, la corporación carmelitana realizó un traslado de la Patrona desde su altar de diario al altar de Novena, cultos que comenzarán este próximo martes.
Un acto solemne que estuvo acompañado por la soprano Lola Martínez con el canto del Ave María en distintas versiones mientras la Santísima Virgen fue portada por hermanos en una sencilla parihuela acompañada de fieles y devotos.
El acto, de tan solo unos minutos, llevó a la Virgen del Carmen hasta el altar mayor, donde se finalizó el traslado con el canto de la Salve marinera.
Estreno de un terno dieciochesco
Con motivo de estos cultos la Santísima Virgen luce un nuevo terno, donado por un hermano, un hábito que, por las características que tiene debe ser de procedencia italiana, y seguramente ejecutado en el siglo XVIII. Está realizado sobre tafetán de seda y bordado en hilos,laminas, lentejuelas y canutillos de plata sobredorada.
El diseño es de carácter simétrico, en función a un eje longitudinal central, en el que tienen un papel fundamental los estilizados tallos de los que brotan hojas y flores de diversa tipología como rosas y azucenas, y cuya simbología está íntimamente ligada a la Virgen.
Además, destacan las retículas encargadas de completar los espacios internos de algunas de las piezas, resueltas mediante un delicado trabajo de hilos,laminas y canutillos , siendo este recurso técnico muy empleado en los bordados realizados en Italia.
Este hábito fue adquirido por este hermano en un anticuario y posteriormente ha sido restaurado por la empresa especializada en restauración textil, CYRTA.







