Con motivo de la celebración de la festividad del Dulce Nombre de María la Hermandad de la Expiración, y dentro del programa con motivo de la Coronación Canónica de la Virgne de la Esperanza el próximo 25 de octubre, desarrolló este pasado viernes un Rosario de antorchas por las calles de la feligresía.
Tras la eucaristía de siete y media de la tarde el cortejo que antecedía a la Santísima Virgen comenzaba a discurrir desde la Castrense conformado por hermanos de la corporación, representaciones de hermandades de la parroquia y con el acompañamiento del Coro San Juan de la Cruz. Fue una cuadrilla de los Jóvenes Cargadores Cofrades (JCC) con Carlos González Gago y Rafael Marín Gálvez como capataces los que portaron a la Santísima Virgen.
La Virgen de la Esperanza estaba entronizada sobre una parihuela que se estrenaba para la ocasión y que ha ejecutado Daniel Sánchez Vázquez y donada por un grupo de devotos, lucía la saya ‘de los soles’ que se bendijera la pasada semana y que es obra de Ana Pérez Peralta junto con el manto de la Virgen de la Amargura de la Hermandad de los Afligidos de nuestra ciudad cedido para la ocasión. Una estampa sin duda muy compacta y que ofreció en una calurosa noche de septiembre una visión nunca antes vista con la celebración del rosario de antorchas presidido por la Virgen de la Esperanza ya que las últimas referencias pasan de las tres décadas con la entonces habitual práctica del rosario de la aurora.
El recorrido marcado fue similar, con algún añadido, al que se hace cada Viernes de Dolores con el Vía-Crucis del Santísimo Cristo de la Expiración. Los horarios del Trambahía obligaron a reducir el ritmo del cortejo incluso a tener que pararse durante varios minutos antes del cruce final para el regreso a San Francisco.
Un rosario de antorchas que favoreció la participación de los hermanos y que el tiempo dirá si ha sido un acto extraordinario o de lo contrario se repetirá en sucesivos años debido a la buena aceptación y acogida en la jornada de ayer.








