Un nuevo año, y en vísperas de Semana Santa los más pequeños escolares de La Salle sacaron a las calles aledañas al centro su particular procesión.
Una procesión que iniciaba la Cruz de Guía a la que seguían hebreos con palmas y penitentes de capirote azul con cirios, adelantándose a las mantillas, presidencia con representación de los Hermanos de La Salle y un paso, esta vez cargado en el interior, con una cruz y un sudario junto a un exorno floral que no podía faltar.
El recorrido comenzaba en el colegio de la calle Real y seguía por la calle San José hasta llegar a la plaza, allí en un simulado palquillo de toma de hora se le concedía la venia a este cortejo que volvía por la calle San José de nuevo al centro escolar.







