La Hermandad de Cristo Rey de San Fernando celebró el pasado jueves el acto de toma de posesión de su nueva Junta de Gobierno, una ceremonia en la que quedaron oficialmente investidos los miembros que dirigirán la corporación durante el próximo mandato. El acto, desarrollado en un ambiente de solemnidad y marcado por un profundo carácter institucional y espiritual, estuvo presidido por la lectura del decreto de nombramiento, el juramento individual de los nuevos responsables y el primer discurso de la nueva hermana mayor, María Teresa Rodríguez Labadón, tras asumir el cargo.
La ceremonia comenzó con la lectura oficial del decreto de nombramiento por parte del delegado de Hermandades y Cofradías, documento mediante el que se ratificó la elección de la nueva Junta de Gobierno y se oficializó el nombramiento de María Teresa Rodríguez Labadón como hermana mayor de la corporación.
Durante la lectura del decreto se recordó el proceso electoral celebrado previamente y se dio a conocer la composición completa del nuevo equipo que asumirá la responsabilidad de dirigir la hermandad durante un mandato de cuatro años, cuya vigencia se extenderá hasta el 2 de julio de 2030. Asimismo, el documento estableció la distribución de responsabilidades dentro de la Junta de Gobierno y la correspondiente comunicación de los nombramientos al Consejo Local de Hermandades y Cofradías, al director espiritual y a las autoridades competentes.
Tras la proclamación oficial comenzó uno de los momentos más significativos del acto: la toma de posesión de los distintos cargos mediante el tradicional juramento público.
Uno a uno, los integrantes de la nueva Junta fueron pronunciando la fórmula solemne de aceptación de sus responsabilidades ante la Santísima Trinidad, comprometiéndose a desempeñar fielmente las funciones encomendadas y a cumplir las reglas de la hermandad. La primera en realizar este compromiso fue la nueva hermana mayor, María Teresa Rodríguez Labadón, quien asumió públicamente la máxima responsabilidad de la corporación.
A continuación fueron sucediéndose las juras de los restantes miembros de la Junta de Gobierno: Jesús Quirós Gómez como Vice Hermano Mayor, Rafael Aragón Cortejosa como Fiscal, Soraya Miranda Rodríguez en el cargo de Secretaria, Luis Samuel Roncero García como Tesorero; Antonio Trujillano como mayordomo; María de los Santos Grosso como vocal de Formación; María Luisa Cornejo Troitiño asumió la Vocalía de Caridad; Juan González Grosso como Vocal de Formación , mientras que Adrián José Benítez Sánchez tomó posesión como vocal de Juventud y finalmente como Vocal, Manuel Jesús Callejón Márquez.
Cada uno de los nuevos oficiales realizó de forma individualizada su juramento, reafirmando públicamente su compromiso de obediencia, servicio y dedicación a la hermandad bajo la protección de sus Sagrados Titulares. La sucesión de promesas y fórmulas solemnes puso de manifiesto el carácter profundamente eclesial del acto, en el que cada cargo asumió públicamente la responsabilidad que desempeñará durante el nuevo mandato.
La dimensión espiritual estuvo presente durante toda la ceremonia mediante referencias constantes a Cristo Rey, María Santísima y San Juan Bautista de La Salle, así como a través de diversas oraciones y fórmulas litúrgicas que acompañaron el desarrollo del protocolo institucional.
Finalizada la toma de posesión de todos los miembros de la Junta de Gobierno, la nueva hermana mayor tomó la palabra para dirigirse a los asistentes en el que constituyó su primer mensaje institucional tras asumir el cargo.
Durante su intervención realizó un recorrido por el camino desarrollado por la hermandad desde el año 2018, recordando los inicios del proyecto y el trabajo realizado durante estos años. En su discurso quiso agradecer el respaldo recibido, así como el esfuerzo de quienes han formado parte del proceso vivido por la corporación hasta alcanzar la nueva etapa que ahora comienza.
Rodríguez Labandón destacó especialmente la importancia de la continuidad entre generaciones, poniendo en valor la experiencia aportada por los miembros más veteranos y la incorporación de nuevos hermanos a las responsabilidades de gobierno. En este sentido, defendió la necesidad de combinar la trayectoria acumulada con la ilusión de quienes afrontan por primera vez el servicio dentro de la Junta.
La nueva hermana mayor incidió igualmente en los valores que, según expuso, deben marcar la labor de la corporación durante los próximos años. La humildad, el coraje, la paciencia, la formación permanente y la búsqueda de la sabiduría fueron algunos de los principios sobre los que articuló su intervención, insistiendo en que el gobierno de la hermandad debe entenderse desde el servicio a los hermanos y a la Iglesia.
En distintos momentos de su alocución hizo referencia al trabajo en equipo como uno de los pilares fundamentales para afrontar los retos del nuevo mandato, defendiendo un modelo de gobierno basado en la colaboración, la fraternidad y la participación de todos los hermanos.
Asimismo, trasladó un mensaje de apertura a toda la corporación, subrayando que la hermandad constituye una comunidad en la que deben prevalecer la caridad, la oración y la formación cristiana como elementos esenciales de la vida cofrade.
Otro de los aspectos destacados de su intervención fue la referencia al relevo generacional. La hermana mayor dedicó parte de su discurso a poner en valor la importancia de la juventud dentro del futuro de la hermandad, animando a los más jóvenes a implicarse activamente en la vida de la corporación y a asumir responsabilidades desde el compromiso, la convivencia y el respeto por las tradiciones.
Del mismo modo, quiso reconocer expresamente la labor desarrollada por la cuadrilla de cargadores y por los capataces, a quienes señaló como ejemplo de entrega, unidad y testimonio dentro de la hermandad, destacando el papel que desempeñan en el fortalecimiento de la vida corporativa.
En la parte final de su intervención, María Teresa Rodríguez Labandón expresó su agradecimiento al Consejo Local de Hermandades y Cofradías, a los presidentes de distintas asociaciones, a quienes han ejercido el acompañamiento espiritual de la corporación y a todas las personas que han colaborado en el proceso de renovación institucional que culminó con la constitución de la nueva Junta de Gobierno.
Como cierre de la ceremonia, la nueva hermana mayor encomendó el comienzo de esta nueva etapa a Cristo Rey y a María Santísima de la Estrella, elevando una oración en la que pidió ayuda para afrontar los próximos años de trabajo y continuar impulsando el crecimiento de la hermandad tanto en el ámbito espiritual como en el humano.
Con este acto quedó oficialmente constituida la nueva Junta de Gobierno de la Venerable Hermandad Sacramental y Cofradía de Cristo Rey, iniciándose un nuevo mandato que estará marcado por el propósito de reforzar la fraternidad, fomentar la formación cristiana, impulsar el compromiso comunitario y continuar desarrollando la misión de la corporación desde el espíritu de servicio que presidió toda la ceremonia de toma de posesión.







