Los cofrades de la asociación de fieles de ‘Coronación de Espinas’ tuvieron ayer uno de los días más importantes de su historia. Y es que en el Castillo de San Romualdo, el mismo lugar donde presentaron al Señor de la Pasión en su Coronación de espinas hace ahora tres años, se dio a conocer a la dolorosa que lo acompañará: Nuestra Señora de la Candelaria.
Un acto que daba comienzo a las ocho de la tarde y que contaba con largas colas de personas que querían participar y ver de primera mano esta nueva imagen de la Santísima Virgen salida de las manos de Antonio Dubé Herdugo. Una dolorosa que gustó, y mucho, desde el primer momento.
Y es que este acto estuvo preparado para que contara con el mayor arrope posible así como con un excelente acompañamiento musical. En el mismo se pudo conocer de primera mano las impresiones del presidente de la asociación, Curro Valencia, así como del autor Antonio Dubé Herdugo, en los distintos parlamentos que se sucedieron mientras que la dolorosa quedaba entronizada en el centro del lugar más preferencial de la histórica capilla del Castillo.
No faltaron los reconocimientos a aquellos que hicieron posible su hechura, como en cada una de las intervenciones donde se repitió el agradecimiento por ser ayer ya una realidad la Virgen de la Candelaria.
Ahora, ya con el Señor de la Coronación de Espinas y la Virgen de la Candelaria, esta asociación de fieles intentará realizar un camino de vuelta al templo, el lugar donde deberían estar, si las autoridades diocesanas lo permiten.
De momento Nuestra Señora de la Candelaria es una realidad que ayer se pudo presenciar en el Castillo de San Romualdo.







