La fe cofrade según Cádiz en una Magna para la historia

Cádiz vivió en la jornada de ayer una jornada tremendamente histórica este 17 de septiembre con motivo de la procesión Magna celebrada en la ciudad por el 300 aniversario de la colocación de la primera piedra de la Catedral de Cádiz. Desde muy tempranas horas la afluencia de público ha sido masiva, con largas colas para acceder a la Catedral para contemplar la estancia de los diecisiete pasos de misterio que allí se encuentran, tras los traslados de este jueves y viernes, listos para procesionar por las calles de la Tacita de Plata.

A las 18:20 la Banda de Cornetas y Tambores del Rosario de Cádiz abría cortejo desde la Catedral, para posteriormente acompañar al Cristo de la Misericordia de la Archicofradía de la Palma al salir del itinerario oficial. Desde entonces, la comitiva conformada por los diecisiete pasos de misterio comenzaba a desfilar por el itinerario oficial: Plaza de Pío XII, Pelota, Plaza San Juan de Dios, Nueva, San Francisco, Plaza San Agustín. En primer lugar salía el Prendimiento, dando paso posteriormente a las Penas, la Salud (Cigarreras), el Ecce-Homo, la Sentencia, el Medinaceli, el Caído, el Nazareno del Amor, el Nazareno, el Despojado, el Perdón, la Expiración, la Misericordia de la Palma, la Piedad, el Caminito, el Santo Entierro y la Resurrección de San Francisco. A mitad del cortejo, tras el Nazareno del Amor, acompañó la Filarmónica de Conil de la Frontera. Cerraba el desfile, tras el Resucitado, la Banda de la Cruz Roja de Sevilla.

El Prendimiento presentaba, como principal novedad, la presencia del soldado romano a caballo de la Hermandad de las Tres Caídas de San Fernando, así como la imagen de San Juan Evangelista de la Cofradía de la Buena Muerte de Conil de la Frontera. El titular cristífero, realizado por Alfonso Berraquero, procesionó sobre su paso de misterio, tallado de forma brillante. El acompañamiento musical, brillante, corrió a cargo de la A.M. Despojado de Jaén, que rayó a un gran nivel tal y como se esperaba, destacando de sobremanera sus marchas propias.

En cuanto a la Archicofradía del Pilar, también presentaba una imagen bien distinta de lo que acostumbra cada Domingo de Ramos. Varias imágenes secundarias del imaginero Juan Ventura acompañaban al Señor de las Penas para representar el pasaje del abandono de los discípulos al Salvador, procedentes de hermandades de Mairena del Alcor, Jerez de los Caballeros y Cáceres. El conjunto se coronaba con los candelabros de la Divina Pastora de Almas de San Fernando. La B.C.T. Unión de Baena acompañó notablemente al paso gaditano, siendo la única formación musical representante en la Magna procedente de tierras cordobesas. Aportaron su toque clásico con marchas como «Amor de Madre» o «La Lanzada».

La Hermandad de las Cigarreras procesionaba a Jesús de la Salud sobre su habitual y espléndido paso de misterio, siendo uno de los grandes tronos que pudo contemplarse por las calles de la Tacita de Plata, tal y como sucede cada Miércoles Santo. Su bello y elegante andar hizo las delicias del público congregado alrededor del titular cristífero de las Cigarreras. Acompañaba la agrupación musical perteneciente a la cofradía.

Especialmente llamativa fue la presencia del Ecce-Homo, uno de los misterios más característicos de la Semana Santa gaditana, con su tradicional manto bordado. Como novedad, destacó la presencia de la imagen de Claudia Prócula sobre el paso, reestructurándose la distribución de las imágenes secundarias para dotar al momento evangélico de un aire nuevo. Acompañaba musicalmente la B.C.T. Gitanos de Málaga, que ofreció un repertorio clásico, con marchas como «Réquiem», que sentaron de maravilla al discurrir de la majestuosa talla del Ecce-Homo, atribuida a Montes de Oca. Especialmente afinada la banda malagueña.

Arrebatador fue el discurrir del paso de misterio de la Sentenciaataviado de blanco para la ocasión y, a diferencia de la estación de penitencia del Miércoles Santo, con las manos colocadas por detrás del cuerpo en su transitar desde la Catedral hasta su barrio de Santa María. Este majestuoso paso de misterio llevó el acompañamiento musical de la B.C.T. Nazareno de Huelva, que hizo brillar con luz propia al Señor de la Sentencia como sucede cada Miércoles Santo, demostrando ser una de las grandes formaciones a la vanguardia del género de la corneta y el tambor.

Seguidamente se presentaba ante el público una de las grandes devociones cristíferas de la ciudad, el Medinaceli, con su característica melena de pelo natural y la morenez de su rostro. Sobre su tradicional paso plateado, discurrió triunfalmente por la ciudad en retorno hacia la Santa Cruz, la Catedral vieja, acompañado por los excelsos sones de la B.C.T. Presentación al Pueblo de Dos Hermanas, ofreciendo de esta manera una estampa bien diferente a la de cada Jueves Santo, cuando procesiona en silencio. Destacó el cuidado a la hora de seleccionar el repertorio.

Una imagen de corte más romántico si cabe, la de Jesús Caído, también brilló en su discurrir por las calles de la ciudad, acompañada por los añejos sones de la A.M. Virgen de la Oliva de Vejer de la Frontera. El titular cristífero procesionaba sobre su bello y recogido paso de color caoba.

El Nazareno del Amor resplandeció igualmente con luz propia en su transitar por la ciudad. Ataviado para la ocasión con la túnica bordada cedida por la Hermandad del Gran Poder de La Línea de la Concepción, que fue realizada en el taller de Juan Rosen de la ciudad de Málaga y diseñada por José M. García Vera, estrenándose precisamente en la ciudad de Cádiz en el Vía Crucis Jubilar Diocesano de 2018. Se veía así una estampa diferente a lo que es habitual cada Lunes Santo, cuando procesiona con túnica blanca, lo que le da el sobrenombre de «Nazareno blanco». Sonaron los inconfundibles sones de la calzá de la A.M. Encarnación de Sevilla tras la venerada imagen gaditana, si bien en el recorrido oficial acompañó la Filarmónica de Conil, que interpretaba «Cádiz Cofrade» en las inmediaciones de la Catedral. Como nota curiosa, una representación de la A.M. Ecce-Mater de Cádiz acompañaba al Nazareno del Amor junto a la formación musical sevillana.

Cádiz hizo aflorar su pasión con el Nazareno, con el Greñúo, que procesionó tal y como sucediera el pasado Jueves Santo sobre su nuevo paso, realizado por los Hermanos Caballero de Sevilla, que ya presentaba su frontal dorado. El Regidor Perpetuo, gran devoción cristífera de la capital gaditana, llevó el acompañamiento musical de la A.M. Cautivo de Estepona en su retorno hasta Santa María, mostrando una vez más el altísimo nivel interpretativo de la formación malagueña, que tan bien le sienta al Nazareno con ese toque flamenco tan característico de sus obras. Auténtico derroche de entrega y cariño el de la banda esteponera, que no paró de interpretar marchas. Una de las grandes sorpresas musicales de la Magna.

Si tradicional es la devoción de las imágenes del Nazareno y el Medinaceli, especialmente intensa es en la época más contemporánea la que se tiene hacia la talla de Jesús Despojado, imponente obra de Francisco Romero Zafra que goza de un tirón devocional que trasciende las fronteras gaditanas. La corporación salesiana procesionaba con el espléndido paso de misterio, tallado por Manuel Oliva, y con las imágenes secundarias realizadas también por el anteriormente citado imaginero cordobés. Acompañaba musicalmente la B.C.T. Centuria Romana Macarena de Sevilla, que brindó un buen contrapunto sonoro tras el Despojado, evidenciando el crecimiento de la formación hispalense de unos años hacia acá. A destacar, el transitar del misterio gaditano por la estrechez de las calles de la ciudad a sones de la marcha «Hispalis».

Cargada de poderío fue la presencia del misterio del Perdón, lleno de dramatismo como acostumbra, presidido por el imponente crucificado realizado por el imaginero sanroqueño Luis Ortega Brú. Como novedad, procesionaba acompañado por la Virgen del Rosario, que cada Madrugá del Viernes Santo procesiona en su paso de palio. Estuvo acompañado por la A.M. Virgen de los Reyes de Sevilla, en un binomio que estuvo a la altura de lo que se esperaba, y que brindó momentos que quedarán grabados a fuego para la historia, como la interpretación de «Salud para los Enfermos» en la Plaza San Juan de Dios. Sobresaliente fue, en definitiva, la presencia de uno de los pasos de misterio por antonomasia de la Semana Santa de Cádiz, a sones de una de las bandas más características del género de la agrupación musical en Andalucía.

Otro paso de misterio que tuvo como novedad la presencia de la dolorosa sobre él fue el de la Expiración, que procesiona habitualmente el Viernes Santo. La Virgen de la Victoria se disponía a los pies del bello crucificado, conformando así el momento evangélico del Calvario. El retorno a la Castrense estuvo marcado por el excelso acompañamiento musical de la A.M. Santa Cruz de Huelva, que fue una de las formaciones más destacadas de las que brindó sus acordes en la Magna, ofreciendo un repertorio propio excelente, que podrá disfrutarse también el próximo Viernes Santo. Marchas como «Coronación de una Fe» o «De Jazmines y Azahar» dieron lustre al transitar del paso de misterio. De especial mención fue la recogida, a sones de marchas como «Legionarios de una Fe», «Costaleros del Perdón» o «Perdón, el sueño de un Barrio». Totalmente apoteósica.

La Archicofradía de la Palma veía culminado su espléndido año 2022, tras la Coronación Canónica de la Virgen de las Penas del pasado mes de agosto, con la presencia del crucificado de la Misericordia, tan representativo de la Semana Santa gaditana. Llevó los sones de la B.C.T. Rosario de Cádiz, brindando momentos cargados de emoción de mano de la música cofrade, para mayor gloria del Viñero más ilustre de su barrio. Un binomio que, no por esperado, pasó desapercibido, rayando a gran altura en cada una de las chicotás que deslumbró la capital gaditana. La formación local demostró, una vez más, que ha llegado para quedarse a la vanguardia de las bandas de cornetas y tambores.

Seguidamente, el bellísimo paso de la Piedad se hacía presente en los corazones de la Tacita de Plata, sobre su romántico paso con tonalidades en bronce y caoba. Sonó la música de la B.M. del Nazareno de Rota, destacada formación de la provincia gaditana, tras el paso de misterio, siendo una de las principales novedades de la corporación en su transitar por las calles, marcado por los tambores templados y el cuidado repertorio elegido, con marchas como «Ecce-Homo» y «Virgen del Valle», que se antojaron exquisitas ante el imponente conjunto escultórico.

La Virgen de las Angustias, conocida popularmente como el Caminito, presentaba su inequívoca estampa por las calles de la ciudad, con su clasicismo habitual. El contrapunto acústico corría a cargo de la Filarmónica de Conil, brindando un binomio cargado de elegancia que enamoró a los presentes. La interpretación de «Margot» fue especialmente destacable.

Posteriormente, se hacía presente la imponente urna del Santo Entierro realizada por Manuel Ramírez, sobre diseño de Diego María del Valle. El acompañamiento musical, cargado de recogimiento, como no podía ser de otra manera, corría a cargo de la Banda de Música de Mairena del Alcor.

Finalmente, el desfile procesional lo cerraba el Resucitado del Convento de San Francisco, que habitualmente no procesiona en Semana Santa, y que para esta ocasión lo hacía organizado por el propio Consejo Local de Hermandades y Cofradías de Cádiz. Lo hacía sobre el antiguo paso del Regidor Perpetuo de Cádiz, llevando el acompañamiento musical de la Banda de Música de la Cruz Roja, que interpretaba el Himno Eucarístico en su discurrir por la Catedral, poniendo así el broche de oro al discurrir de los diversos pasos que caminaron por la antigua Gades.

El retraso no fue tan severo como el que se barruntaba, fruto del esfuerzo y el sacrificio de las cofradías gaditanas. No fue extraño ver a los tronos caminando a doble paso, algo no demasiado frecuente en la Semana Santa gaditana, salvo algunas excepciones. Se echó de menos, como no podía ser de otra manera, la presencia del misterio de la Oración en el Huerto, que en un principio iba a participar en la Magna, pero problemas internos terminaron por impedirlo. Igualmente llamativa, para mal, fue la ausencia de formaciones como la A.M. Polillas o la A.M. Ecce-Mater de la propia Cádiz, que, si bien estuvieron presentes en los traslados de ida, rayando por cierto a un alto nivel, no tiene explicación ni sentido ninguno que no estuvieran presentes tras ninguno de los diecisiete pasos que tomaron parte de tan magno acontecimiento.

En definitiva, Cádiz, que está perfectamente acostumbrada a estos menesteres durante los últimos años, se convirtió una vez más en el epicentro cofrade en este mes de septiembre, mostrando las grandes riquezas que el joyero de la Tacita de Plata guarda en lo que a cofradías, sabor y ambiente cofrade se refiere. Confluyeron en la ciudad dieciesiete pasos de diferentes estilos, cada uno con sus bonhomías, y con acompañamientos musicales a un altísimo nivel interpretativo. La Resurrección a través de la cruz quedó sublimada con acento gaditano en una jornada histórica e inolvidable.

DIRECTO | Procesión Magna de Cádiz | 2022 | #MagnaCadiz

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