La causa de beatificación de la hermana Cristina continúa dando pasos firmes en el Vaticano después de que la documentación relativa a sus virtudes heroicas haya sido presentada ante el Dicasterio para las Causas de los Santos. Así lo ha explicado el vicepostulador de la causa en una extensa entrevista en la que ha repasado el trabajo desarrollado en los últimos años y el estado actual del proceso.
El responsable de la causa, Fray Luis David Pérez, relató que llegó a San Fernando en mayo de 2022 por encargo del padre general de la Orden del Carmelo, Miguel Márquez, con la misión de recopilar la documentación requerida por la Santa Sede. Con experiencia previa en otros procesos de canonización y procedente de Centroamérica, destacó el fervor que encontró entre los devotos de la religiosa isleña, fallecida en 1980.
A partir de entonces, se constituyó un equipo de trabajo impulsado, entre otros, por la Hermandad de la Misericordia, que ha desempeñado un papel determinante en la difusión de la figura de la hermana Cristina. Entre las iniciativas desarrolladas figuran la creación de perfiles en redes sociales bajo el lema “Hermana Cristina Camino a la santidad”, la edición de un disco homenaje presentado en el Real Teatro de las Cortes y la organización de actos divulgativos que han permitido recabar nuevos testimonios y recursos económicos para sostener el proceso.
Uno de los hitos más destacados ha sido la conclusión de la denominada “positio”, el documento que resume la vida, virtudes y fama de santidad de la candidata. El expediente, compuesto por unas 450 páginas, sintetiza cerca de 20.000 folios y recoge abundantes testimonios sobre la vivencia de las virtudes teologales y la devoción suscitada por la religiosa tanto en vida como tras su fallecimiento.
El siguiente paso corresponde ahora al Dicasterio para las Causas de los Santos. En primer lugar, un grupo de teólogos deberá pronunciarse sobre la práctica heroica de las virtudes de la hermana Cristina. Posteriormente, serán cardenales y obispos quienes emitan su parecer antes de que el Papa adopte la decisión definitiva. En caso favorable, la religiosa recibiría el título de Venerable.
Será entonces cuando se analice formalmente el presunto milagro atribuido a su intercesión, un proceso que ya ha sido instruido a nivel diocesano y cuya documentación ha sido remitida a Roma. Dicho milagro deberá superar primero el examen de un tribunal médico y, posteriormente, el dictamen de los teólogos, quienes determinarán si existe relación directa con la intercesión de la hermana Cristina.
Aunque los plazos en este tipo de causas son variables y pueden extenderse durante décadas, el vicepostulador se mostró esperanzado. “Considerando el estado del expediente y los ritmos actuales del Dicasterio, podría haber una resolución antes de la próxima década”, señaló, recordando que la comunidad espera este momento desde hace más de cuatro décadas.
Durante la entrevista también se puso en valor la dimensión popular de la devoción a la hermana Cristina. La exposición celebrada con motivo de la festividad del Corpus Christi con objetos personales conservados por las carmelitas, entre ellos su hábito, una campanilla o diversos enseres cotidianos, con el objetivo de acercar su figura a los fieles podría itinerar próximamente por Cádiz, Sevilla y Huelva.
Asimismo, se recordó el arraigo de la religiosa en distintas localidades andaluzas y el apoyo recibido por numerosas hermandades y asociaciones, así como el trabajo desempeñado por personas vinculadas a la organización de actividades divulgativas y a la conservación de su legado.
En esta entrevista Fray Luis David abordó igualmente algunos de los episodios extraordinarios atribuidos a la hermana Cristina, como testimonios relacionados con la bilocación o fenómenos vinculados a la adoración eucarística, aspectos que forman parte de la memoria popular que rodea a la religiosa y que han contribuido a acrecentar su fama de santidad.
Más allá del procedimiento canónico, el vicepostulador quiso destacar el mensaje que deja la vida de la hermana Cristina: una existencia marcada por la humildad, la pobreza, el amor a la Eucaristía y la entrega a los más necesitados. “Su gran central telefónica era el sagrario”, afirmó durante la conversación, invitando a los fieles a acudir a la oración y a seguir el ejemplo de quien dedicó su vida al servicio de Dios y de los demás.
Con ochenta años cumplidos desde la llegada de la hermana Cristina a San Fernando, la ciudad continúa custodiando la memoria de una mujer cuya huella espiritual permanece viva entre generaciones de isleños. Mientras Roma continúa estudiando su causa, sus devotos mantienen intacta la esperanza de verla, algún día, elevada a los altares.






