Juan García Cubillana recibió la Medalla de la Ciudad: El pediatra que posó para el Cristo del Perdón

Este mediodía el Real Teatro de las Cortes ha acogido el acto de entrega de la Medalla de la Ciudad al pediatra isleño Juan García Cubillana.

El acto ha contado con la glosa del homenajeado por el Presidente de la Academia de San Romualdo, José Enrique De Benito Dorronzoro, así como las intervenciones de una nieta María Morales García Cubillana y su hijo Juan García Cubillana de la Cruz tras la entrega por parte de la Alcaldesa de San Fernando, Patricia Cavada, de las insignias correspondientes a este nombramiento por el Pleno.

El acto finalizó con las intervenciones del propio homenajeado, Juan García Cubillana, y de la alcaldesa isleña. La extensa familia con hijos, nietos y bisnietos han querido acompañar a Juan García Cubillana en este acto que ha sido emotivo y protocolario a partes iguales.

Pediatra y cofrade

García Cubillana es hermano de distintas hermandades de San Fernando y ha sido incluso pregonero de la Santísima Virgen de la Esperanza de la Hermandad de la Expiración en el año 2008. Aunque de su vinculación con las cofradías poco se ha escrito de la ayuda en el estudio anatómico que realizó junto a Pedro González Outón al escultor isleño Antonio Bey, especialmente al tallar al Santísimo Cristo del Perdón. Juan García Cubillana que era un gran deportista y con una anatomía que se ajustaba a los cánones de proporción clásica posó como modelo colgado de unas anillas olímpicas para asimilar la posición de Cristo en la cruz.  

Un médico de vocación, un isleño de admiración

El doctor Juan García Cubillana nació en San Fernando, el 15 de febrero de 1929 , en una humilde vivienda de la calle San Miguel en donde discurrió su primera infancia. Allí comenzó la vida de uno de nuestros vecinos más relevantes de la segunda mitad del siglo XX destacando, entre otros muchos aspectos, por su inagotable actividad formativa que llega hasta nuestros días y a sus 92 años.

García Cubillana siempre se sintió atraído por las ciencias, sobre todo la biología. A esta vocación científica se unió su amistad con Francisco Barranco, practicante, que lo introdujo en el mundo de la sanidad a través de los servicios que la Cruz Roja Española prestaba en San Fernando. En un primer momento es lo que deseó ser: practicante.

Tras su primer curso para alcanzar la titulación, en 1947, comenzó a asistir al doctor Ramírez de Isla en su labor como cirujano aunque, ese mismo verano, sucedería la explosión de ‘las bombas de Cádiz’ , un acontecimiento que, sin duda, le marcaría para siempre. No en vano, con solo 18 años tuvo que llevar a cabo la impactante tarea de seleccionar a los heridos para separarlos de los fallecidos, a las puertas de la Cruz Roja Local, y en el mismo camión que los trasladaba al Hospital de San Carlos.

Tras estas primeras experiencias, ya titulado como practicante, se decidió a matricularse en la Facultad de Medicina de Cádiz, en la que obtuvo la licenciatura de Medicina y Cirugía en junio de 1953, ingresando en el Cuerpo de Sanidad de la Armada ese mismo año. En 1960, adquirió la especialidad en Pediatría y Puericultura si bien, desde 1956, su vocación de servicio público le llevó a conseguir una plaza en el entonces Cuerpo de Médicos de Casas de Socorro y Hospitales Municipales. En 2006, con 77 años cumplidos y con una calificación de sobresaliente ‘cum laudem’, obtuvo el título de Doctor en Medicina por la Universidad de Cádiz .

Como personal militar sanitario, desempeñó la profesión en diversos destinos, tanto en tierra como en buques de la Armada, destacando los dos últimos antes de pasar a la reserva activa: el primero de ellos, ya con empleo de coronel médico, como director del Hospital Naval de San Carlos a cuyo centro destinaría todos sus esfuerzos para, por ejemplo, ampliar su plantilla en 98 plazas durante los dos años que estuvo al frente del centro (1986-1988); el segundo, entre 1988 y 1989, como Jefe de Sanidad de la Zona Marítima del Estrecho.

Sus labores profesionales las ha compaginado con las de ensayista y divulgador sobre diversos temas relacionados con la sanidad y la vida saludable; o las de docente y conferenciante en cursos, conferencias y seminarios no sólo médicos, sino también sobre ciencia, historia y literatura, deportes, tauromaquia, etcétera.

El doctor García Cubillana es académico de honor de la Real Academia de San Romualdo , de San Fernando; académico correspondiente de la Real Academia de Medicina y Cirugía, de Cádiz; ateneísta de número del Ateneo Literario, Artístico y Científico, de la capital gaditana; y socio de honor de la Sociedad de Pediatría de Andalucía Occidental y Extremadura, y de la Asociación Española de Pediatría, también de Cádiz.

En 2015, el Colegio Oficial de Médicos de Cádiz le otorgó el primer Premio de Medicina Gaditana . Además, ha recibo innumerables homenajes a su trayectoria profesional, convirtiéndose en merecedor de honores como el de encarnar al rey Melchor en la Cabalgata de los Reyes Magos de Oriente, por encargo de este Ayuntamiento, en 2010.

Juan García Cubillana es viudo de Manuela de la Cruz Belizón, con quien estuvo casado 53 años. De su matrimonio nacieron once hijos, 24 nietos y diez biznietos.

Un padre de familia que, por su carácter amable, servicial, amante de La Isla, sus costumbres y sus gentes , ha recibido y recibe a diario el cariño de sus vecinos, a los que tantas veces ha socorrido en lo que hoy denominamos urgencias sanitarias, cuando San Fernando no disponía de estos equipamientos. No en vano, el doctor García Cubillana asistía con gran celeridad y actitud de servicio ante esas emergencia cotidianas a los domicilios particulares, muy especialmente en su calidad de pediatra.

Entrega de la Medalla de la Ciudad de San Fernando a Juan García Cubillana | 2022

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