El músico isleño José Luis Expósito Polanco ha puesto fin, tras 35 años junto a la capilla musical Lignum Crucis, a esta parte de su vida musical. Y ha finalizado este tiempo redactando una carta que ha dado a conocer a compañeros así como a medios de comunicación. Os dejamos a continuación su carta de despedida.
“Querida familia de la Capilla Musical Lignum Crucis, queridos cofrades y amigos:
Una vez concluida la Semana Santa, y después de una decisión muy meditada, no sé si existen palabras suficientes para expresar lo que siento al escribir estas líneas. Después de 35 años formando parte de la Capilla Musical, hoy cierro una etapa muy importante en mi vida. Han sido muchos años de música, de esfuerzo, de emoción y de momentos que siempre llevaré en mi corazón.
Hoy dejo la Capilla Musical con gratitud, con muchísimos recuerdos y con el orgullo de haber dedicado tantos años a algo que amo, como es la música.
Han sido 35 años que no se pueden resumir ni en fechas ni en actuaciones. Han sido abrazos antes de empezar, miradas cómplices en los momentos difíciles, lágrimas compartidas ante la suspensión de una salida procesional, han sido madrugadas, frío, calor, nervios… pero sobre todo, han sido fe y amor por lo que hago.
Cuando comencé este camino, solo tenía la ilusión y ganas de servir. Con el tiempo, la Capilla Musical Lignum Crucis se convirtió mucho más que un proyecto musical, se convirtió en una familia. Una familia que ha crecido, que ha madurado y que ha sabido mantener siempre la humildad y el respeto por aquello que representa, poner música al sentimiento de un pueblo y acompañar con nuestras notas el caminar del Señor y de su Santísima Madre.
Gracias a cada músico que ha pasado por esta capilla. Gracias por vuestra entrega silenciosa.
Gracias a las cofradías por abrirme sus puertas y su corazón. Para mí ha sido un privilegio inmenso poder acompañaros durante tantos años, sentir que la música formaba parte de vuestra oración, y que de algún modo, ayudaba a transmitir el mensaje que verdaderamente importa. Después de tantos años he conocido a muchas personas que hoy en día los considero verdaderos amigos.
Pero nada de esto habría sido posible sin el apoyo incondicional de mi familia. Gracias por vuestra paciencia, por comprender tantas horas de ensayos, tantos compromisos y tantos momentos en los que la música me llevaba fuera de casa. Habéis estado siempre a mi lado, animándome en cada paso y compartiendo conmigo esta pasión. Este camino también es vuestro.
He tenido la suerte de dejar para el patrimonio musical, dos trabajos discográficos muy especiales, las grabaciones realizadas para la Hermandad de la Vera Cruz de Cádiz con motivo del 450 aniversario fundacional y el proyecto Madre, que es un homenaje a mi Madre Pilar, así como a todos los familiares y afectados por la enfermedad de Alzheimer. Estas grabaciones se quedarán cómo un legado patrimonial, y aporta algo muy valioso, que es conservar y transmitir este tipo de música para futuras generaciones.
Hoy no digo adiós con tristeza, sino con una profunda emoción y con el orgullo de haber compartido esta vida con vosotros. Ha llegado mi tiempo de descanso y disfrutar de la Semana Santa de otra manera distinta, y cuando la Capilla Musical vuelva a sonar, una parte de mi corazón seguirá sonando con ella.
Con todo mi cariño y respeto os estaré eternamente agradecido.
José Luis Expósito Polanco”.






